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viernes, 30 de marzo de 2012

Freddy Krueger: Una Metáfora de los Reptilianos

Por Xentor Xentinel


Durante Halloween y los días previos, decidí darme una maratón viendo casi de corrido la serie de películas «Pesadilla», cuyo protagonista es Freddy Krueger, un psicópata con el rostro quemado y un guante con cuchillas en cada dedo de la mano derecha, que irrumpe en los sueños de niños y adolescentes, para matarlos.

Mientras veía la saga, de pronto me di cuenta que Freddy representaba, arquetípicamente, a los Reptilianos; y sus jóvenes víctimas, a la Humanidad. Pese a que Freddy busca venganza por algo que hicieron los adultos del vecindario, él nunca se mete con ellos, sino sólo con sus hijos. Los adultos y padres del vecindario, entonces, representan a los Primigenios, los «Padres» de la Humanidad, y de este Universo, así como a los Comandos de la Federación Galáctica que siguen los lineamientos de su Plan Cósmico.

Según se va descubriendo en la saga de películas, Freddy era un hombre que llevaba una doble vida: en su vida normal trabajaba en la caldera de la central eléctrica de la ciudad; en su vida oculta, era un psicópata que asesinaba niños. Éstos niños desaparecían misteriosamente, y luego eran encontrados muertos.

Del mismo modo, Contactados como Sixto Paz y Ricardo González, cuentan que los Reptilianos se opusieron a la creación de una Humanidad en la Tierra, y llegaron a sabotear subrepticiamente el proyecto, cada vez que pudieron. Al igual que Freddy, querían «matar a los niños de los padres del vecindario».

El vecindario, Elm Street, correspondería simbólicamente al Sector Galáctico en el que nos encontramos. La casa de Freddy bien podría corresponder a Tiamat, la Tierra Original, que habría sido el hogar de los Reptilianos antes de que los Planificadores Cósmicos decidieran abrir una nueva Línea del Tiempo, «remodelando» a Tiamat, para convertirla en la Tierra, de la cual surgirían los humanos.

Cuando se descubrió que Freddy era el responsable, éste fue arrestado, y llevado a juicio. Sin embargo, después de un tiempo, ésto no pareció ser muy efectivo, y los padres del vecindario decidieron tomar la justicia por su mano, quemando vivo a Freddy en la caldera.

Esto se parece a un episodio que narran los Contactados: tras la Rebelión de Satanel (líder de los Reptilianos Rebeldes de Orión), dicen, los Rebeldes habrían sido deportados a la Tierra, y obligados a trabajar en favor del Plan Cósmico y la naciente Humanidad. En vez de eso, persistieron en su intento de sabotear el Proyecto, y entonces, los Comandos de la Federación Galáctica habrían terminado atacando y exterminando físicamente a los Reptilianos Rebeldes en la Tierra.

De algún modo, la caldera de la saga fílmica representa la idea del «Infierno», o el «Abismo», también asociado al Bajo Mundo Astral, o niveles bajos de la Cuarta Dimensión. Precisamente el lugar que pasaron a habitar los Reptilianos Rebeldes en la Tierra tras su exterminio físico.

Del mismo modo que Freddy no murió tras su ajusticiamiento, sino que pasó a habitar el Mundo de los Sueños, o más bien el Mundo de las Pesadillas, los Reptilianos Rebeldes tampoco murieron tras su exterminio físico, sino que pasaron a habitar el Bajo Astral, o niveles inferiores de la Cuarta Dimensión, cercanos a nuestra realidad. Y, al igual que Freddy, con una sed de venganza terrible.

Freddy no puede atacar a los padres del vecindario, así que lleva su venganza atacando a sus hijos. Del mismo modo, los Reptilianos no pueden vengarse directamente de los Primigenios y los Comandos de la Federación Galáctica, así que llevan a cabo su venganza atacando a sus hijos, la Humanidad de la Tierra. Los Contactados dicen que, desde su confinamiento en la Cuarta Dimensión, los Reptilianos han declarado una Guerra Psíquica a la Humanidad.

Curiosamente, el rostro mismo de Freddy tiene un cierto aire «reptiliano». Freddy usa un guante con cuchillas que parecen garras. A menudo, los Reptilianos son descritos con grandes garras. Freddy se hace fuerte con el temor de los muchachos, y sabe explotar ese temor, del mismo modo que hacen los Reptilianos. El hecho de que Freddy sea un psicópata de sangre fría, describe la psicología básica de los Reptilianos.

Freddy puede ejercer cierto control e influencia sobre sujetos dóciles a la manipulación, del mismo modo que hacen los Reptilianos 4D con ciertos humanos. En otros casos, Freddy puede posesar el cuerpo de alguien y manifestarse a través de él. Lo mismo los Reptilianos. El objetivo último de Freddy es apoderarse de las Almas de los chicos que mata, para hacerse aún más fuerte e inmortal. Lo mismo se ha dicho de los Reptilianos.

Revelaciones Mayas: Entrevistas a Raúl Juliá Levy

El 29 de Septiembre, el productor Raúl Juliá Levy, generó conmoción mundial ante su anuncio de que revelaría información clasificada sobre los Mayas —su Contacto con Civilizaciones desconocidas, y el significado del Calendario Maya—, en un documental que se titulará «Revelaciones de los Mayas: 2012 y Más Allá», que comenzará a filmarse a partir del 15 de Noviembre, para estrenarse en Septiembre u Octubre del 2012, pocos meses antes del fin del Calendario de la Cuenta Larga Maya (de 5.125 años de duración) el 21 de Diciembre de ese año.

El Gobierno de México está dispuesto a liberar secretos clasificados durante 80 años sobre los Mayas y su Calendario, para su exposición en el documental. El acuerdo le va a permitir a Julia-Levy filmar en lugares nunca antes mostrados al público, como en las Cámaras Secretas de la Pirámide de Calakmul. Una de las condiciones es que el documental sea exhibido en cines.

A Juliá-Levy le tomó 4 años de llamadas telefónicas para lograr el permiso del presidente Felipe Calderón, para la realización de este documental, que contará con la aparición del cosmólogo Stephen Hawkins, el patrocinio de los Gobiernos de México y Guatemala, y el respaldo oficial del Consejo de Ancianos Maya, el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH), y la Agencia de Noticias Reuters. «Esto es algo muy importante para la Humanidad, no sólo para México», dice Juliá-Levy.

«México entregará códices, artefactos y documentos significativos con evidencia de contacto entre mayas y extraterrestres, y toda esa información será corroborada por arquéologos», dijo Juliá-Levy al diario británico «The Guardian».

Luis Augusto García Rosado, ministro de turismo del estado mexicano de Campeche, es una de las autoridades que ha hablado públicamente sobre el tema, asegurando que existen «traducciones de códices que han estado guardadas por años en bóvedas secretas», además de «pistas de aterrizaje en la selva de 3.000 años atrás».

A continuación presentamos un par de entrevistas exclusivas a Juliá-Robert, la primera para el Sitio Web Pijama Surf, y la segunda para el programa radial «El Último Peldaño». En dichas entrevistas, Raúl Juliá Levy adelanta un poco de la información que expondrá en su esperado documental. De ella se extrae que los Mayas habían tenido contacto con una Civilización Submarina —aparentemente descendientes de los sobrevivientes de la Atlántida—, así como una Civilización Extraterrestre. Y que el Nuevo Sol Maya que comienza el 21 de Diciembre del 2012, será la llamada Era de la Muerte, en la que morirán muchas personas, y hasta podría extinguirse la Raza Humana.

Duración Total: 42 mins aprox.


Entrevista para Pijama Surf


Entrevista para «El Último Peldaño» (Parte 1)


Entrevista para «El Último Peldaño» (Parte 2)

Razas Alienígenas

Por Xentor Xentinel.


A continuación, una breve reseña descriptiva de algunas de las razas implicadas en Abducciones, según informaciones proporcionadas por el Dr. Malanga y el ex Abducido Federico Bellini.


AGHARTIANO
OTROS NOMBRES
: Intraterrestres, Intraterrenos, Intras, Coneheads (Inglés: «Cabezas de Cono»), Argi (Sumerio: «Brillantes Sostenedores»).


PROCEDENCIA: Emigraron desde Marte antes de un gran desastre que lo dejó inhabitable, y se instalaron en el llamado Reino de Agartha, un sistema de galerías subterráneas que se extiende por todos los continentes.
ALTURA: Más de 4 mts (tal vez 6 mts).
PIEL: Marrón, oliva.
CRÁNEO: Calvo, con forma ligeramente cónica y alargado hacia atrás y hacia arriba. Rostro más ancho que el cráneo, especialmente en la mandíbula.
OJOS: Pupila vertical.
MANOS: 6 dedos.


ALTRI (Italiano: «Otros»)
OTROS NOMBRES
: Albinos, Babbar (Sumerio: Blancos).


ALTURA: Desconocida (sólo han sido vistos en pantallas dentro de las Naves).
PIEL: Blanca.
CRÁNEO: Alargado.
CABELLO: Blanco.
OJOS: Casi blancos. Pupila aparentemente redonda.
VESTIMENTA: Camisón blanco, y algo que parece una barba muy tupida, como la de los Dioses mesopotámicos.


ANFIBIO
OTROS NOMBRES
: Ranas, Abgal (Sumerio: «Grandes Sabios»).


ALTURA: 2.40 mts.
PIEL: Blanca, transparente y húmeda.
CRÁNEO: Alargado. En lugar del cabello, tienen pequeños cuernos, a modo de crines cortas.
OJOS: Como en las ranas, grandes y redondos como bolas; color claro, y con pupila vertical.
MANOS: 3 dedos. Yemas engrosadas en la punta, como las ranas.
VESTIMENTA: Traje ajustado blanco, o un uniforme similar al de las SS.
OBSERVACIONES: Cuello corto, casi inexistente. Son todos iguales, parecen clones. Tampoco se distinguen los sexos.



ANUBIS
OTROS NOMBRES
: Caninos, Kanus, «Caras de Perro».


PROCEDENCIA: Sistema Proción del Can Menor.
ALTURA: 3 a 6 mts.
PIEL: Color negro ébano, más pulido en los machos, y un poco más opaco en las hembras.
CRÁNEO: De forma canina, similar a la de un lobo en los machos, con un hocico largo y orejas largas hacia adelante, y más redondeado en las hembras.
CABELLO: Fino, como pelo trenzado, convirténdose en casi rasta en los machos.
VESTIMENTA: Semidesnudo, llevando sólo una falda, de diferentes colores según la función, y unos zapatos como de plomo, o sandalias. Lucen joyas y pulseras, para demostrar su nivel social (a mayor rango, más adornos).
OBSERVACIONES: Son muy musculosos.



GRIGI (Italiano: «Gris»).
OTROS NOMBRES
: Seres Grises, Zetas, Reticulianos, Miminu (Dogón: «Hormiga»; Sumerio: «Encargado de Tareas Desagradables»).


PROCEDENCIA: Planeta Serpo, del Sistema Zeta Retículi 2, y de muchos otros lugares.
ALTURA: En promedio, 1.20 mts, aunque puede variar entre 70 cms a 1.50 mts.
PIEL: Gris, o marrón amarillenta.
CRÁNEO: En forma de pera invertida. No tiene orejas.
OJOS: Grandes, cubiertos por una membrana extraíble.
MANOS: 4 dedos.
VESTIMENTA: Traje ajustado al cuerpo.
OBSERVACIONES: Son Biodroides creados por las otras razas, para hacer el trabajo sucio. Por lo mismo, los hay de varios tipos.


GRIGI NERI (Italiano: «Gris Negro»)
OTROS NOMBRES
: Grises Altos, Grises Azules.


PROCEDENCIA: Sistema Zeta Retículi 2.
TAMAÑO: 1.50 mts.
PIEL: Negra traslúcida. A muchos abducidos les parece de color negro azulada, debido a los reflejos de la luz ambiental en la que se encuentran.
CRÁNEO: Desarrollado hacia atrás. Nariz casi invisible. Hocico de insectoide, con boca pequeña. Orejas encastradas en el cráneo.
OJOS: Ojos muy almendrados, con una membrana negra que esconde el iris, el cual de todas maneras parece existir bajo la misma.
MANOS: 4 dedos.
OBSERVACIONES: Se mueven más lentos que los Grigi, y los comandan.



HORUS
OTROS NOMBRES
: Hombres-Pájaro, Carianos, Sukkal (Sumerio: «Mensajeros»), Ikhu.


PROCEDENCIA: Aparentemente, vienen de un planeta como 10 veces el tamaño de la Tierra, en el Sistema Alnitak de Orión, o alguno cercano a esa área.
ALTURA: 4 a 6 metros. La Realeza es incluso más grande, con un rango de altura de 10 a 12 metros.
PIEL: Aspera, como la de las tortugas, con colores que tienden del marrón oscuro en lo machos, al verde oscuro en las hembras.
CRÁNEO: Con una forma que parece la fusión entre una cabeza de águila, halcón e ibis.
OJOS: Completamente negros, y alargados. En la frente tienen lo que parece un tercer ojo, de color azul-verde, que se abre y cierra, y de donde procede su capacidad telepática.
MANOS: Semejante a las garras de las aves, con 3 dedos en cada mano y pie.
OBSERVACIONES: En el lugar de la nariz y boca, tienen un pico, como las aves. A la altura de los hombros, presentan unas membranas (alas atrofiadas), que despliegan a modo de sombrero real, en momentos de competencia, debate o lucha, para impresionar al adversario. Según Malanga, de todas las Razas Alienígenas, ésta es «la más deleznable».



LAGARTO DE BERIÓN:
OTROS NOMBRES
: Lacertas, Lizzies, Sutum (Sumerio: «Lagartos»).


PROCEDENCIA: Berión, nombre que ellos le dan a la Estrella Shaula de Escorpio.
ALTURA: Similar a la humana.
PIEL: Cubierta de escamas iridiscentes.
CRÁNEO: Al igual que los brazos, dotado de excrecencias óseas que forman filas de puntas.
OJOS: Pupila vertical.
MANOS: 5 dedos, con el pulgar en forma de espolón.
OBSERVACIONES: Sólo tienen un atisbo de cola. No tienen nada que ver con los Saurios de Orión, de los cuales son enemigos acérrimos.



LUX
OTROS NOMBRES
: Seres de Luz, Seres de Plasma, Helel (Hebreo: «Resplandecientes»), Ameli (Nombre Sumerio de este tipo de seres, según Anton Parks).


ALTURA: Generalmente de baja estatura. Parecen niños de luz.
COLOR: Iridiscentes, adoptando colores desde el rojo al amarillo.
CRÁNEO: La forma no se distingue en la luz.
OJOS: No son visibles.
MANOS: No se distinguen.
OBSERVACIONES: Tienen Mente y Espíritu, pero carecen de Alma.



MANTIDEA
OTROS NOMBRES
: Insectoides, Mantis, Nimgal (Sumerio: «Gran Insecto», «Gran Príncipe», «Gran Ser Elevado»).


PROCEDENCIA: El Segundo Planeta del Sistema ACO-117 (al parecer, esto se encuentra en otra Galaxia). Es un Planeta muy árido y de superficie predominantemente plana.
ALTURA: El promedio va entre 4 y 6 mts, pero pueden encontrarse ejemplares tan pequeños como 2 mts, y tan grandes como 10 mts.
PIEL: Verde, marrón o blanca (la Mantis Blanca conforma la Elite).
CABEZA: Casi triangular, como en las Mantis Religiosas.
OJOS: Grandes y oscuros, alargados hacia atrás y hacia arriba.
MANOS: 3 dedos.
OBSERVACIONES: Sus miembros tienden a estar replegados. Tienen grandes habilidades psíquicas.



MONÓCULO
OTROS NOMBRES
: Cíclope.


PROCEDENCIA: Desconocida.
ALTURA: 3 a 4 mts.
PIEL: Arrugada, amarillo oliva.
CRÁNEO: Calvo y redondo. Los machos poseen una excrecencia carnosa bajo el mentón, semejante a una barba de Faraón.
OJOS: Uno solo, muy luminoso, saliente desde el cráneo, con un subpárpado grueso.
DEDOS: 4 dedos, delgados y arqueados como los de un pájaro.
OBSERVACIONES: Tiene dos huesos muy pronunciados sobre la espalda que asemejan grandes alas replegadas. Parece capaz de levitar. No vienen a la Tierra. Sólo son vistos en pantallas dentro de las Naves, dando instrucciones a los otros Grupos Alienígenas.



ORANGE
OTROS NOMBRES
: Pelirrojos, Sirianos, Imdugud (Sumerio: «Sangre Noble»).


PROCEDENCIA: Un Planeta Azul de Sirio B, y la Constelación de Tauro.
TAMAÑO: 1.80 a 2.20 mts.
PIEL: A veces clara, pero generalmente bronceada.
CRÁNEO: Alargado hacia atrás, y aplastado a los lados (más estrecho que el nuestro).
CABELLO: Rojo o anaranjado.
OJOS: Blancos, o rojo brillantes, con pupila vertical.
MANOS: 5 dedos largos y huesudos.
VESTIMENTA: Traje ajustado blanco o azul, con una Estella de 6 Puntas en el lado izquierdo del pecho.
OBSERVACIONES: Pómulos pronunciados, nariz casi inexistente, y labios finos.



RINGHIO SEIDITA (Italiano: «Gruñón Seis-Dedos»).
OTROS NOMBRES
: Pleyadianos, Nungal (Sumerio: «Grandes Príncipes»), Timmar (Nombre que se dan a sí mismos, según el Contactado Billy Meier).


PROCEDENCIA: Vienen de un Planeta de metal negro, en un Universo Gemelo moribundo. Tienen una Colonia en Las Pléyades.
ALTURA: 2.40 mts.
PIEL: Blanco perla, tendiendo al azulado o violeta.
CRÁNEO: Semejante al nuestro, o alargado.
CABELLO: Blanco, largo y ralo, con «entradas» altas.
OJOS: Celestes, y de pupila vertical.
MANOS: Delgadas y delicadas, con 6 dedos, todos del mismo tamaño.
VESTIMENTA: Camisón blanco, y medallón con una Estrella de 6 Puntas.
OBSERVACIONES: En realidad, ellos son incorpóreos. Los cuerpos que usan, son una construcción artificial facilitada por sus aliados en este Universo, los Mantis.



SAUROIDE
OTROS NOMBRES
: Reptilianos, Reptiloides, Dinoides, Draconianos, Dracos, Saurios, Chitauli (Zulú: «Dictadores»)... Erróneamente, también se les llama Hombres Serpiente, Hombres Lagarto, Lizzies, etc.


ALTURA: Generalmente, 2.80 mts, aunque esta raza parece continuar creciendo a lo largo de toda su vida, habiendo ejemplares realmente gigantescos.
PIEL: Verde-marrón, de apariencia húmeda y traslúcida, volviéndose progresivamente roja en la zona del vientre y las yemas de los dedos. Vista de cerca, parece dotada de escamas, que resultan más blandas de lo previsto. En aquellas zonas de la piel más delgadas, se puede ver fluir la sangre, sobre todo cuando el Saurio está enojado.
CRÁNEO: Rostro redondeado como el de una serpiente, con labios finos, y ojos y orificios nasales distribuidos hacia los lados. En el centro del cráneo tiene una espina dorsal, tipo Saurio, bajo la cual se ve fluir la sangre. No tiene orejas, y el oído parece cerrarse a voluntad.
OJOS: Pupilas verticales, y el iris cambia de color del amarillo al verde o rojo vivo, según el humor. Tienen un subpárpado (membrana nictitante) que va en diagonal, de abajo hacia arriba, y de la nariz hacia afuera.
MANOS: 5 dedos palmeados, más una uña picuda en el antebrazo, como el dedo extra de los gatos, pero con una estructura muy dura.
OBSERVACIONES: La apariencia general es como la de un dragón o cocodrilo de pie sobre sus patas traseras, con cara de serpiente. Tiene una espina dorsal tipo Saurio, que recorre el cuerpo desde la cabeza hasta la cola. Ésta es grande y gruesa, y le sirve de punto de apoyo cuando el Saurio está de pie quieto sobre sus dos cortas y gruesas piernas. La lengua parece ser también gruesa, y además bífida. Son seres anfibios, y no se distinguen bien los machos de las hembras.



SEK
OTROS NOMBRES
: Felinos, Hombres-Jaguar, Urmah (Sumerio: «Leones», «Grandes Guerreros»).


PROCEDENCIA: Sistema Régulus de Leo.
TAMAÑO: 2 a 4 mts.
CABELLO: Dorado.
VESTIMENTA: Traje ajustado azul, con la insignia de un Disco Alado en el pecho; y botas negras para los machos, y plateadas para las hembras.
OBSERVACIONES: No les gusta actuar directamente. Suelen delegar tareas a los Humanos de Sirio.



TESTACUORE (Italiano: «Cabeza-Corazón»).

PROCEDENCIA: Planeta Agape, del Sistema Zeta Retículi.
ALTURA: 1.50 mts.
PIEL: Arrugada, como la de los elefantes.
CRÁNEO: Desarrollado hacia atrás, y levemente hundido en el centro.
OJOS: Almendrados, con pupila redonda. Los bordes de los ojos son rugosos.
MANOS: 5 dedos gruesos y cortos.
VESTIMENTA: Vestidos largos.
OBSERVACIONES: Pequeñas orejas en vertical, y cuello largo y de tendones gruesos.



UP (Uomo Primordiale: Hombre Primigenio).
OTROS NOMBRES
: Primigenios, Adam Kadmon (Hebreo: «Hombre Primordial»), Namluu (Sumerio: «Inmenso Ser Humano»).


PROCEDENCIA: Están dispersos por todo el Universo. En el pasado, vivieron también en Venus.
ALTURA: Colosales, como montañas.
CABELLO: Largo, dorado.
OJOS: Color claro, pupilas redondas.
OBSERVACIONES: Tienen alas, con algo que parecen plumas, pero de diferente naturaleza, con las cuales vuelan, irradian energía y modifican la Realidad. Son Metamorfos, pudiendo adoptar cualquier forma. Generalmente, ante los humanos, adoptan la apariencia de un sabio anciano.

Son los mayores farsantes, según Malanga. Crearon a muchos de los demás Grupos Alienígenas, y se presentan a sí mismos como el Creador del Universo, y nuestro Padre Cósmico. Cuando los Abducidos comienzan a liberarse de sus Abusadores Cósmicos, aparece éste, haciéndose pasar como Dios Protector, para que el Liberado baje a guardia, y se deje intervenir otra vez, creyendo que ahora sí está en buenas manos, «en la manos de Dios».


OTROS GRUPOS ALIENÍGENAS:

  • Caprino «Ram», o «Fauno» (seres con apariencia de cabras).
  • Crustáceo «Camarón».
  • Duende (seres pequeños, de cráneo alargado, y orejas alargadas y puntiagudas).
  • Jawa (seres pequeños con capucha, similares a los «Jawas» de la Saga «StarWars»).
  • Lepus (seres con apariencia de conejos, con las orejas hacia atrás, y ojos negros y alargados).
  • Osuno (seres con apariencia de oso).
  • Inteligencias Tras Bambalinas

    Por Xentor Xentinel.


    Ya hemos publicado nuestra «Cronología Anunnaki». Sin embargo, ésta termina en la época «Antes de Cristo».

    Sabemos que NUNCA ha cesado la intervención de Inteligencias Superiores sobre la Historia Humana, pero muchas de las Intervenciones «Después de Cristo» son dudosamente atribuibles a los Anunnaki... Aunque de indudable procedencia inteligente.

    Una Inteligencia que, a diferencia de las Intervenciones Anunnaki del pasado, es muchas veces invisible, discreta, se mueve «tras bambalinas» del escenario de la Historia.

    Algunas de estas Intervenciones pueden, sí, ser atribuidas a Extraterrestres. Otras, en cambio, parecen tener origen Ultraterrestre.

    Quisimos, por lo tanto, realizar una Cronología aparte para estas, muchas veces misteriosas Intervenciones en los últimos 2.000 años.



    Año 36: Llegando a Damasco (actual capital de Siria) desde Jerusalén, Saulo de Tarso (uno de los cabecillas judíos en la persecución de los cristianos), es rodeado por un resplandor luminoso, y cayendo a tierra, oye una voz que le dice: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Duro te será dar coces contra el aguijón... Levántate, entra en la ciudad y allí se te dirá lo que has de hacer». Al incorporarse, Saulo nota que ha quedado ciego, y es conducido por sus acompañantes a Damasco, donde permanece ciego y en ayunas.

    Al tercer día, un cristiano llamado Ananías tiene otra visión en que se le pide buscar a Saulo y sanarle. Ananías se dirige hasta él, y le impone las manos sobre los ojos. De éstos cae una especie de escamas, y Saulo recobra la vista, se levanta y es bautizado como cristiano.

    Tras esto, Saulo comienza a predicar el Evangelio, pasando a la historia como San Pablo, el principal teólogo y misionero de los inicios del Cristianismo, una figura clave en el desarrollo de la Iglesia.

    26-27 de Octubre del 312: Al atardecer del día anterior a la decisiva batalla contra su rival Majencio, el Emperador de Occidente Constantino y sus acompañantes, ven que unas oscuras radiaciones en diagonal procedentes del Sol, dibujan una luminosa y potente cruz sobre el cielo.

    Entonces, el Emperador siente que resuena en su mente el nombre de «Christos», y luego, la frase: «Con esta señal, vencerás».

    Durante la noche, Constantino sueña que Jesucristo se le aparece y le instruye para hacer un estandarte en forma de cruz, y grabar las letras XP (iniciales de Jesucristo en griego) en los escudos de sus tropas, como una garantía de victoria.

    Constantino cumple con lo pedido y derrota a Majencio al día siguiente en la Batalla del Puente Milvio, cerca de Roma. Como consecuencia, el Imperio Romano queda en manos de Constantino, propiciando la transformación del Cristianismo en la Religión Oficial Romana.

    567: Justo antes de que la llamada «Plaga de Justiniano» (una de las más devastadoras de la historia) invada la región francesa de Auvergne, aparecen tres o cuatro luces brillantes alrededor del sol, y el cielo parece encendido.

    590: En la región francesa de Avignon, extrañas visiones son reportadas en el cielo, y algunas noches aparecen iluminadas como en el día. Poco tiempo a partir de entonces, ocurre allí un desastroso brote de plaga.

    El cronista Gregorio de Tours reporta una visión en Roma de un inmenso «dragón» que flota alrededor de la ciudad y baja al mar, seguido por un brote severo de la plaga inmediatamente después.

    610: Mientras el árabe Muhammad Ibn Abdallah duerme en una gruta del Hira, cerca de La Meca, es despertado por un Emisario (luego identificado como el Arcángel Gabriel), que le ordena recitar en el nombre de Alah, lo que será la primera de una serie de revelaciones, que llegarán a convertirse en el Corán, Libro Sagrado del Islam.

    Tras esto, el analfabeto Muhammad, próximo a cumplir 40 años, se convierte en el Profeta Mahoma.

    724: En Covadonga (Asturias, España), los cristianos, al mando de Don Pelayo, tratan de recuperar la villa de Aínsa (capital del legendario Reino de Sobrarbe). Cuando la victoria parece decantarse por las tropas árabes, se aparece en el cielo, sobre una encina, una cruz roja envuelta en resplandores.

    Los soldados cristianos, entusiasmados por el milagro, y convencidos de que el cielo es favorable a su causa, alcanzan la victoria. Desde entonces, la Cruz de Sobrarbe queda reflejada en el escudo de la villa, pasando también a formar parte de la heráldica del Reino de Aragón.

    772: Mientras el Emperador Carlomagno irrumpe en Italia, los sajones sitian su Castillo de Sigisburg. Entonces, hacen acto de presencia dos Escudos Voladores «de color rojo llameante» que vuelan a baja altura sobre la iglesia de la ciudad, haciendo huir despavoridos a los sajones.

    Además, debido a la aparición, estos más tarde se rinden y deciden en juramento solemne su conversión al Cristianismo (y, por lo tanto, el acatamiento de las leyes de Carlomagno).

    985: Bajo el mando de Borrell II, primer Conde de Barcelona, los cristianos intentan reconquistar la ciudad de Barcelona, ocupada por las tropas musulmanas de Almanzor.

    En el momento del ataque, aparece en el cielo la figura de un jinete montando un caballo blanco, que utiliza un rayo para matar sin piedad a todos los moros que se cruzan en su camino. Luego, él mismo y su caballo se convierten en una ráfaga de fuego, que lanza lenguas de fuego al enemigo.

    Una vez vencido éste, el jinete vuelve a materializarse, y entra en Barcelona a la cabeza de las tropas cristianas, manteniendo puras sus vestiduras. Realiza tres veces la señal de la cruz con su lanza, y desaparece, asombrando a los presentes.

    Aunque nunca dio señal alguna de su identidad, los cristianos no dudaron que habían sido salvados por San Jorge.

    1118: Una cruz inmensa y una «Luna» blanca y brillante aparecen en el cielo de Francia. En otra ocasión, se ve «una luz más brillante que el Sol». En su obra «Una Cronología de Prodigios y Portentos» (1557), el cronista Conrad Lycosthenes escribe: «Esto fue seguido de un gran frío, de hambre y de peste, de la cual se dijo que había ocasionado la muerte en un tercio de la humanidad».

    (Probablemente, en este caso Lycosthenes se refería a un tercio de la población afectada, y no a un tercio de la humanidad, pues no hay otras fuentes que corroboren una mortandad tan grande).

    1189: Una cruz luminosa aparece en el cielo al mediodía en Inglaterra, justo cuando el Rey Ricardo Corazón de León y el Rey Felipe de Francia se aprestan para ir a la guerra contra Saladino.

    1195: Durante la Batalla de Atarcos, un misterioso Jinete Celeste hace su aparición, animando a los musulmanes (que los identifican con Mahoma) en su lucha contra los cristianos.

    1229: San Jorge defiende a cristianos contra moros ayudando a Jaime I el Conquistador en la conquista de Mallorca.

    12 de Setiembre de 1271: Cuando un Sacerdote llamado Nichita está a punto de ser ejecutado en la población japonesa de Kamamura, se aparece en el cielo un objeto muy luminoso en forma de media luna que espanta a los presentes, pudiendo así salvarse el clérigo.

    23 de Abril de 1276: En España, el moro Al-Azraq, al mando de 250 jinetes, ataca la villa de Alcoy (Alicante). Sorprendidos mientras celebran Misa, 40 de los Caballeros del Rey Jaime, se ven obligados a luchar en lucha desigual.

    En ese momento, sobre las almenas aparece un jinete montado en un caballo blanco. Los moros lo llaman «Walí», y los cristianos lo identifican como San Jorge, convencidos de que ha acudido en su defensa.

    La batalla acaba cuando Al-Azraq muere, alcanzado por una flecha, y el ejército moro se retira.

    c. 1125: El Dios Huitzilopochtli se aparece a Mexi, que se convertirá en un caudillo de los aztecas. Lo adoctrina en el Rito de la Circuncisión, lo instruye para la construcción de un Arca de la Alianza para comunicarse con él, y ordena a su pueblo a través suyo, abandonar la región en que habitan y desplazarse hasta una Tierra Prometida.

    En la peregrinación, que se prolonga por unos 200 años, los Aztecas son guiados desde una «Gran Águila Blanca» por su dios, y deben enfrentarse a diversos pueblos (Chichimecas, Tlaxcaltecas, Otomíes, Tepanecas, Xochimilcos, etc).

    1325: En el Valle de México, los aztecas ven en una pequeña isla en medio del Lago Texcoco, la señal que les indica que aquella es su tierra de promisión: un águila devorando a una serpiente. Y allí, fundan la ciudad de Tenochtitlán (hoy, Ciudad de México).

    Por instrucciones de Huitzilopochtli, el Gran Templo de Tenochtitlán le es dedicado con el sacrificio de varios miles de prisioneros, a los que se les arranca el corazón, para ofrecérselos a él.

    1333: Después de una extraña niebla que emite un horrible hedor que infesta el aire, China es presa de una terrible peste.

    1347: Se produce el primer brote de la «Muerte Negra», que en menos de 4 años, dará muerte a un tercio, o tal vez la mitad de la población total de Europa. A partir de entonces, la Muerte Negra continúa golpeando a Europa con intensidad decreciente cada 10 y 20 años, hasta el Siglo 18.

    Lycosthenes escribe: «Las primeras informaciones sobre la peste llegaron del Este. Ellas eran confusas [...], muchas descripciones de tempestades y terremotos, de meteoros y cometas arrastrando gases nocivos que matan los árboles y destruyen la fertilidad de la tierra...».

    Según el cronista Johannes Nohl, en los años precedentes a este brote, se producen fenómenos similares a las 10 Plagas del Éxodo: «trastornos en la atmósfera, tormentas, extrañas invasiones de insectos y fenómenos celestes».

    1382: Nuevo brote de peste. Según Johannes Nohl, «el aire se volvió putrefacto [...] y la peste no pasó de un hombre a otro, sino que cada uno de los que murió por ella la tomó directamente del aire».

    1425: Juana de Arco, una pastorcilla analfabeta de 13 años, ve un rostro angélico, circundado por formas radiales, que le habla. Más tarde llega a ver diferentes seres materializados, como San Miguel y sus Ángeles, Santa Catalina (a la que llega a palpar), y a Santa Margarita (a la que llega a abrazar). Permanentemente, oye las voces de estos seres, que le hablan.

    1429: Cuando Carlos VII de Francia, pierde sus territorios en una batalla contra los ingleses, las voces inspiran a Juana de Arco a animar y conducir a las desmoralizadas tropas de Carlos VII, para levantar el asedio de Orleáns.

    Entonces, comienza una serie de hechos asombrosos: la organización de un ejército hasta entonces profundamente dividido por odios internos; la serie de batallas y triunfos sobre el ejército inglés, mucho más fuerte y mejor organizado, y sobre todo, el dominio que Juana de Arco logra sobre una soldadesca brutal y anárquica, que hasta entonces se había negado a combatir y a obedecer a sus propios jefes.

    Las voces indican a Juana cómo distribuir los diversos batallones, dónde debían ponerse las ballestas y piezas de artillería, por qué flanco atacar y el punto débil del enemigo... De este modo, la coronación de Carlos VII como Rey de Francia, tiene lugar el 17 de Julio.

    1430-31: Los envidiosos generales y nobles franceses, traicionan y venden a Juana de Arco a los ingleses. Encerrada en una estrechísima jaula, semidesnuda y con una argolla de hierro al cuello, es paseada de ciudad en ciudad hasta Ruán, cuyo Tribunal Eclesiástico la juzga de herejía y brujería.

    Durante los 14 meses de interrogatorios a los que es sometida, es golpeada innumerables veces, y en otras tantas, soldados, generales y nobles, pretenden violarla.

    Juana sigue oyendo las voces, que le dan ánimos para seguir aguantando las vejaciones y sufrimientos, y para contestar a los interminables interrogatorios. Pero, en lugar de liberarla de los tormentos, la engañan, diciéndole que sería liberada en una gran batalla, que nunca se produce.

    «Sufre con paciencia. No te inquietes por tu martirio. Sufrir es progresar, es elevarse», le dicen repetidamente. Y la joven va firme hacia la pira en que la van a quemar.

    10 de Junio de 1430: De 23 a 24 Hrs, una milicia de unas 800 figuras antropomórficas se materializa y desfila por el arrabal de San Ildefonso, en Jaén (Andalucía, España). La comitiva va encabezada por un puñado de muchachos con ropas lechosas, portando cruces, seguidos por una veintena de Sacerdotes caminando en doble fila.

    Tras ellos se ve una impresionante Dama con un bebé en brazos. La faz de ambos emite una luz refulgente que enceguece, e ilumina todo a su paso, como en pleno día.

    Los aldeanos que dormían, son despertados por la luz que se filtra por puertas y ventanas. Extrañados por el temprano amanecer, se asoman y ven estupefactos a la Dama con el niño en su regazo, y su numeroso séquito ultraterreno.

    La Dama (situada un codo por encima de la estatura de los demás), tiene ropajes de extraordinaria blancura, rematados por un manto de tonalidades iridiscentes, y una larga falda que arrastra tras ella.

    Está escoltada por una monja y un fraile con un libro abierto ante sus ojos. La Dama y el Fraile son idénticos a una imagen de Santa María y a una estatua de San Ildefonso, exhibidas en la Capilla local del mismo nombre.

    Tras ellos se ve un tropel de cientos de hombres y mujeres con ropas blanquecinas, seguidos por unos 100 soldados de blanco que entrechocan sus lanzas unas contra otras, originando un ruido ensordecedor. El despliegue termina en una jauría de perros, cuyos ladridos se escuchan por todo Jaén.

    La horda llega hasta el atrio del Templo, que se colma a tope. «La Dueña», como llamarán los lugareños a la extraordinaria Dama, toma asiento en un reluciente trono plateado que se habilita para ella, frente a un altar («alto como una lanza») autoiluminado y revestido de ornamentos nacarados y carmesíes, mientras los Acólitos se acomodan a su alrededor entonando cánticos «que no eran de este mundo».

    A Medianoche, todo este «Santo Regimiento», se desvanece en el aire, desapareciendo tan misteriosamente como había aparecido. Al día siguiente, se rebusca en todo el lugar, sin encontrarse restos ni huella alguna de lo sucedido, pero los testimonios son autentificados mediante protocolo notarial ante las autoridades eclesiásticas.

    Estos hechos originan el célebre culto de «Nuestra Señora de la Capilla», Patrona de Jaén, liturgia que se conmemora el 11 de Junio, siendo coronada en 1930. Su veneración ha perdurado por casi 600 años, generando intensas oleadas de fervor popular.

    Un santuario fue edificado en el escenario del descenso, y las crónicas dan cuenta de los milagros realizados por «La Descendida», así como de la ayuda militar que ésta prestó a los ejércitos cristianos en sus batallas contra los moros del Reino de Granada.

    1509: Una fuerza irresistible lleva al Cardenal español Francisco Jiménez de Cisneros a emprender la reconquista de Orán, que además debe financiar él mismo.

    El 28 de Enero, al pasar por el madrileño pueblo de Titulcia, en la confluencia de los ríos Jarama y Tajuña, él y muchas otras personas, son testigos de la aparición de una cruz luminosa en el cielo.

    Varios días después, en el puerto de Cartagena, Cisneros vuelve a ver la cruz surcando el cielo. Y más tarde, en el puerto de Mers-el-Quivir, a 10 Kms de Orán, la cruz hace su tercera aparición.

    Convencido de estar viviendo una situación similar a la de Constantino, Fray Cisneros logra una victoria aplastante en Orán, libera a los hombres que allí permanecen cautivos, y vuelve victorioso con su ejército a la corte de España.

    1519: Coincidiendo con la llegada del conquistador español Hernán Cortes a México, se estacionan en el cielo Objetos Voladores que confirman a los Aztecas que los españoles son los señalados para tomar el relevo del mando en América.

    Según la Tradición Azteca, aquellos Señores venideros, igual que los antiguos Dioses, serían blancos y barbados, vendrían por mar desde el Oriente, usarían la cruz como emblema (como el Dios Quetzalcóatl), y estaba escrito que vendrían en 1519, al término de los 13 Ciclos del Cielo, según la Profecía de Quetzalcóatl.

    1520: En México, miles de guerreros Totonacas son derrotados por un puñado de españoles, debido a la intervención de una Entidad Femenina que daba palabras de aliento a éstos, mientras provocaba temor en los nativos. Al ser informado de esto, Moctezuma, el Emperador Azteca, concluye que se trata de «Santa María», de quien los españoles le han dicho que es su defensora.

    1528: Durante el sitio de la ciudad de Ultrech en Holanda, se observa en el cielo una cruz brillante pero tenebrosa, que aterroriza a la población.

    1530: En el Cerro de la Reina (Jalisco, México), se produce la Batalla de Tonalá, otro enfrentamiento entre nativos y españoles. Los indios tienen ganada la batalla (incluso, el Capitán Nuño de Guzmán, está siendo apaleado por un indio), hasta que una figura, identificada como el Apóstol Santiago, aparece sobre sus cabezas montado en un caballo blanco, volcando la batalla a favor de los españoles.

    25 de Julio de 1531: En la Loma de Sangremal, en Querétaro (México), los indios chichimecas (con el apoyo de otras tribus) deciden enfrentarse con los españoles en una última batalla de honor, sin armas.

    Tanto entusiasmo despliegan, que ponen en fuga al ejército español y sus aliados. Sin embargo, los españoles se encomiendan a la protección del Apóstol Santiago, cuya festividad cae ese mismo día.

    De inmediato, el Sol se oscurece, pudiendo verse las estrellas en pleno día, mientras aparece una luminosa cruz rosada, y la figura del Apóstol Santiago cabalgando sobre un caballo blanco en el cielo.

    Aprovechando el estupor de los chichimecas, los españoles y sus aliados indígenas recuperan fuerzas y, estimulados por el milagro, acaban ganando la batalla.

    19-22 de Diciembre de 1531: En el Cerro Tepeyac, donde los aztecas veneraban a Virgen Tonantzin (la Madre de los Dioses), ésta se aparece al indio Juan Diego como la Señora Coatlalope (en azteca: «La que Aplasta a la Serpiente»), para encomendarle que convenza al Obispo de erigir un Templo en su nombre.

    Como prueba para el Obispo, le hace aparecer al nativo un espectacular jardín florido en la cima del árido cerro, y le pide que corte algunas flores para llevárselas al Obispo. El indio obedece y las lleva en su capa. Luego, al extender su capa ante el Obispo, para sorpresa de todos, aparece estampada la imagen de Coatlalope en ella.

    Con la imagen y el testimonio del indio, se produce una inmediata y espectacular conversión masiva de los nativos, que creen que la Madre Tonatzin se ha aparecido para impulsarlos a convertirse al Cristianismo.

    Aún hoy, en México, la llamada «Virgen de Guadalupe» goza de una extraordinaria devoción entre la población.

    (Las «Fiestas Guadalupanas» conmemoran estas apariciones del 9 a 12 de Diciembre, sin considerar que el Calendario Juliano que usaban los europeos llevaba entonces un desfase de 10 días, lo cual no fue corregido sino hasta 1582).

    1532: Según «La Crónica del Perú» (Pedro de Cieza de León), cuando los españoles llegan al Perú, no son más que 180, estando contra ellos más de 200.000 soldados nativos.

    En numerosas ocasiones, los españoles escapan «milagrosamente», cuando los nativos afirman que, junto a los españoles, hay una figura celestial que inflige gran daño entre sus filas.

    En una ocasión, en una noche de Miércoles de Ceniza en el pueblo de Lampaz, un hombre «blanco y muy hermoso», con ropas blancas y resplandecientes, se aparece a un cacique, diciéndole que no pierda más tiempo y vaya donde el Sacerdote a hacerse cristiano.

    A la mañana siguiente, el cacique se encuentra de rodillas frente a las imágenes de la iglesia. Apenas ve al Sacerdote Marcos Otazo, se echa a sus pies, rogándole que le haga cristiano.

    Tras la Misa, el Sacerdote lo bautiza, y éste vocifera con alegría, que ahora es cristiano y no malo. Persuadidos, por su testimonio, se produce una oleada de conversiones entre los nativos.

    1536: Cuando los nativos del Perú incendian el Cuzco, como muestra de rebelión contra la dominación española, no pueden hacer arder la iglesia. Tres veces intentan incendiarla con paja seca, pero en las tres ocasiones, el fuego se apaga súbitamente.

    1541: En Chile, los nativos organizan un ataque contra los españoles, y se dirigen hacia su fuerte. Tras cruzar el Río Bío-Bío, ven caer entre ellos, un «cometa» inusualmente luminoso, que también es visto por los españoles del fuerte.

    De él surge una hermosa mujer vestida de blanco, que les dice: «Sirvan a los cristianos, y no vayan contra ellos, porque son muy valientes y os matarán a todos».

    Cuando los deja, aparece entre ellos otro ser, que los acaudilla, diciéndoles que se reúnan en gran número, pues así los españoles caerán muertos de miedo, y él estará entre ellos, apoyándoles.

    Tres días después, al comenzar el ataque, y al tiempo que los españoles de a caballo arremeten contra ellos, se les aparece un hombre viejo en un caballo blanco que les dice: «Huyan todos, que os matarán estos cristianos». Espantados, pese a su superioridad numérica, los nativos huyen despavoridos.

    1559: En los campos de avena de Branderburg (Alemania), son vistos 15 hombres extraños que, según el cronista Johannes Nohl, « tenían sus pequeñas cabezas colocadas por el lado posterior». Más tarde, son vistos 20 hombres con «espantosas caras» y «largas guadañas», cuyo «crujido» es oído a gran distancia. Al verse observados, estos hombres se van corriendo con sus «segadoras».

    La visita de esos hombres extraños a los campos de avena es seguida por un severo brote de peste en la localidad.

    1565: Según Johannes Nohl, «durante la peste en Italia, rugidos de truenos se oían día y noche, como en la guerra, junto con un alboroto y el ruido como de un ejército enorme. En Alemania, en muchos lugares se oyó un ruido como si una carroza fúnebre estuviera pasando por la calle».

    1568: Cuando un hermoso arco iris y un rayo encendido son vistos en el Sol y la luz de la Luna, por encima de la iglesia de Santa Estefanía, todo esto es seguido por una violenta epidemia en Alemania y Austria, que arrasa con hombres y animales.

    Mayo de 1571: En Schuelesberg (Cremnitz, zona montañesa de Hungría), es visto un gran número de jinetes de negro, haciendo prevalecer la opinión de que los turcos están realizando una invasión secreta. Sin embargo, los jinetes desaparecen rápidamente, desatándose entonces una terrible peste en el lugar.

    6 de Octubre de 1571: Una columna brillante se presenta en la víspera de la Batalla Naval de Lepanto, que dará el triunfo a la «Liga Santa» (cristiana) contra el Imperio Otomano (musulmán).

    1582: Un «cometa» trae una violenta peste sobre Alemania y Holanda. Sólo en Turingia arrasa con 37.000 personas, y en Holanda, con más de 46.000.

    1606: Tras el avistamiento de un «cometa», el mundo atraviesa una peste general.

    1665: Según el cronista Walter George Bell, una gran oleada de «portentos» aéreos (una «estrella brillante con enorme ruido», un «objeto como un ataúd», «ruidos en el aire como de fuegos artificiales o sonidos de cañones y tiros de mosquetas», «llamas de fuego», y un «brillante cometa»), precede «la más terrible y Gran Peste en Londres».

    2-5 de Setiembre de 1666: En Londres, una extraña serie de incendios destruye súbitamente todas las casas que habían sido contaminadas por la Gran Peste, evitando así que la epidemia se propagase y acabara con la población de Inglaterra.

    1680: En Alemania, entre los poblados de Eisenberg y Domberg, es visto un hombre de negro de pie sobre un «ataúd», con una cruz blanca, y en medio de otros 30 «ataúdes» cubiertos por ropas negras.

    Tras este fenómeno, se produce un calor casi insoportable. Al ponerse el sol, se percibe un perfume como de un jardín de rosas. Después de esto, la epidemia azota Turingia.

    Un periódico de la zona informa que, ese mismo año, habían sido observados en Viena los mismos «culpables, como indicativos de la peste», esta vez acompañados de una «niebla maloliente».

    Agosto de 1682: Cuando, una noche, los trabajadores del cementerio de Eisleben (Alemania) se hallan cavando tumbas, observan que el púlpito de la Iglesia se ilumina repentinamente por una fuerte luz brillante. Pero, al acercarse, ésta se vuelve oscura y negra, generándose una espesa niebla sobre el cementerio. Los trabajadores se ven afectados por la niebla, y terminan muriendo, soltando un humo azul de sus gargantas, al expirar.

    Según el periódico del lugar, entonces, «espantosos espíritus malignos se veían asustando a la gente» (¿Alucinaciones?), seguido esto de una oleada de muertes. Un humo azul es observado saliendo de los hastiales de las casas de los que han muerto. También es observado cerca del techo de la iglesia.

    8 de Julio de 1755: En el actual Estado de Pennsylvania (USA), un ejército británico de 1.200 hombres se dirige contra Fort Duquesne, un fuerte francés. Sin embargo, a 11 Kms del fuerte, cae en una emboscada de franceses e indígenas. Los británicos son completamente derrotados, con un número de bajas (entre muertos y heridos) que supera los 900.

    Durante la batalla, el Coronel británico George Washington pierde dos caballos, y él mismo recibe 4 impactos de bala, sin sufrir el más mínimo daño. Desde entonces, los asombrados indígenas lo reconocerán como un protegido del «Gran Espíritu».

    1770: En el norte de México, en la Sierra de Santa Lucía (a unos 100 Kms de Monterrey), Fray Junípero Serra funda una de sus misiones cristianas. Entonces, una nativa anciana se presenta ante los sorprendidos misioneros, pidiéndoles que la bauticen.

    Una vez bautizada como Águeda, narra a los misioneros que, de niña, sus padres le contaron que una vez llegaron del cielo dos hombres blancos, y con vestiduras similares a la de los recién llegados. Éstos se establecieron en el poblado y permanecieron allí por un tiempo. Lo que estos hombres dijeron, era similar a lo que predicaban los misioneros.

    6 de Agosto de 1772: En el norte de California, Fray Junípero Serra y un pequeño grupo de misioneros, llega al Río de los Templores. En el preciso instante en que se disponen a clavar la cruz que presidirá el lugar, un gran número de nativos se manifiestan gritando y empuñando amenazadoramente sus arcos y flechas.

    Ante esto, a uno de los frailes se le ocurre sacar del equipaje un cuadro de la Virgen de los Dolores y exponerlo a la vista. Entonces, los nativos deponen bruscamente su actitud, se acercan pacíficamente, y uno a uno, se inclinan en muestra de respeto y sumisión, mientras depositan junto al cuadro los objetos de valor que llevan en sus cuerpos.

    1777: Durante la Guerra de Independencia de USA, Washington es General del llamado Ejército Continental (de USA). Pero tras una serie de derrotas durante la Campaña de Valley Forge, Washington comienza a perder la fe en la victoria.

    En ese momento, una mujer vestida con un traje radiante hace su aparición en la tienda de Washington, mostrándole con imágenes alegóricas sobre una especie de pantalla, el nacimiento, progreso y destino de la nueva Nación, que atravesará 3 grandes peligros, saliendo airosa de todos ellos.

    Desde entonces, Washington mostrará una fe inquebrantable en la «Providencia» que lo guía, a él y a la nueva Nación, comenzando a cosechar una serie de éxitos, hasta la capitulación de los ingleses.

    18 de Junio de 1815: Napoleón Bonaparte pierde la Batalla de Waterloo, en la que se juega el Porvenir de la Humanidad (pues, de resultar vencedor Napoleón, el mundo entero habrá de postrarse a sus pies).

    La Batalla está decidida a favor de Napoleón, hasta que comienzan a sucederse una serie de anomalías, que juegan en su contra:

    Una nube que atraviesa el cielo en sentido contrario al viento, una fuerte lluvia que pone pantanoso el terreno y le quita maniobrabilidad a la artillería (pese a los favorables días anteriores), una oscuridad y luz crepuscular en el horizonte entre las 12 y 16 Hrs, que permite la llegada de la columna prusiana que volcará la Batalla a favor de los Aliados...

    Además, cuando Napoleón le pregunta a su guía Lácoste (hombre de su extrema confianza), si hay algún obstáculo por la falda del Monte Saint-Jean, por donde avanzará el grueso de su caballería, éste, como hipnotizado, le indica que no. Sin embargo, está el camino de Ohaín, un profundo tajo en la llanura, en la cual Napoleón pierde 1.500 jinetes.

    Víctor Hugo, que relata estos hechos en su obra «Los Miserables», concluye: «Una fuerza muy superior a la del hombre combatió allí ese día».

    1832: Una niebla azul es reportada en Inglaterra justo antes de un brote de cólera.

    1854: Mientras el barco Britania, de la Reina de Inglaterra, navega por el Mar Negro, es cubierto por una curiosa niebla oscura. Apenas sale de la niebla, se anuncia el primer caso de una epidemia de cólera dentro del barco.

    1848-49: Nieblas azules en Inglaterra preceden brotes de cólera.

    1914-18: Durante la Primera Guerra Mundial, individuos que serán de vital importancia en la Segunda Guerra, como Adolf Hitler y Winston Churchill, son salvados de morir por las Inteligencias Tras Bambalinas.

    Una noche que el Cabo Hitler se encuentra cenando en una trinchera con varios compañeros militares, repentinamente oye una voz que le dice: «Levántate y vete de ahí».

    Inmediatamente, como si se tratase de una orden militar, Hitler se pone en pie, camina unos 20 mts por la trinchera, y se sienta para seguir comiendo. En ese mismo momento, en el lugar que acababa de dejar, estalla un obús perdido, matando a todos los que allí se encontraban.

    Del mismo modo, en una ocasión, la trinchera de Churchill es destruida por un proyectil justo después de que la abandona. Y otra vez, después de haber recibido el mando de un batallón, un proyectil se precipita en la habitación contigua a la estancia donde se encontraba almorzando con otros oficiales, salvándose milagrosamente.

    29 de Setiembre de 1914: Durante la Batalla de Mons, en Francia, el ejército británico se retira en desbandada ante el empuje de los soldados alemanes, que les superan en una proporción de tres a uno.

    Cuando una unidad de caballería del Emperador Federico Guillermo les corta la retirada, súbitamente, se aparece sobre sus cabezas San Jorge, envuelto en una resplandeciente armadura, y al frente de un escuadrón de Ángeles.

    Los caballos alemanes se asustan, provocando la huída de la caballería, facilitando de este modo el escape de las tropas inglesas.

    13 de Mayo de 1917: A Mediodía, en un paraje cercano a la aldea de Fátima (Portugal), y tras un fuerte relámpago, una Dama resplandeciente como el Sol, se aparece sobre un árbol ante tres niños pastores: Lucía, y sus primos Francisco y Jacinta.

    Les recomienda la Oración para obtener el fin de la Primera Guerra Mundial, y la paz en el mundo. Manifiesta su dolor por el mal que realizan los hombres y anuncia calamidades que afectarán a la Humanidad durante el Siglo 20.

    Finalmente, les pide que regresen a la misma hora y lugar los días 13 de cada mes, durante los 5 meses siguientes.

    Este mismo día, suceden dos hechos ligados al Portento de Fátima: en Rusia, los bolcheviques saquean por primera vez un Templo, y en el Vaticano, es consagrado como nuevo Obispo, Eugenio Pacelli, que se convertirá en el futuro Papa Pío XII: aquel que coronará a la Virgen de Fátima como «Reina de la Paz».

    13 de Julio de 1917: La Dama de Fátima entrega a los niños 3 Secretos. El Primero muestra una visión del Infierno, donde arden las Almas de los Pecadores (y que según ciertos intérpretes, podría haber sido una imagen de la Guerra Nuclear).

    El Segundo dice:

    «La guerra está por terminar, pero si no se deja de ofender al Señor, comenzará otra más terrible.

    »Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que éste es el Gran Signo que Dios os da del próximo castigo de los Pecados del mundo con la guerra, el hambre, la persecución contra la Iglesia y contra el Santo Padre.

    »Para impedir esto, vendré a pediros la Consagración de Rusia a mi Corazón Inmaculado y la comunión reparadora de los primeros Sábados.

    »Si se escuchan mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz. De otro modo, se difundirán sus errores por el mundo provocando guerras y persecuciones contra la Iglesia.

    »Muchos de los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá que sufrir mucho. Muchas Naciones serán suprimidas... [aquí, parte del Secreto es censurado por la Iglesia].

    »Pero al fin mi Corazón Inmaculado triunfará, el Santo Padre me consagrará a Rusia que se convertirá y será concedido al mundo un período de paz».
    El Tercer Secreto es censurado en su totalidad. Pero se asegura que en 1963, una indiscreción diplomática permitió a un reducido ambiente católico a conocer la parte del Secreto censurada por la Iglesia, y que ésta diría, entre otras cosas:

    «Una Gran Guerra se desencadenará en la Segunda Mitad del Siglo 20. Fuego y humo caerán del cielo, las aguas de los océanos se volverán vapores y la espuma se levantará revolviendo y llevándose al fondo todo. Millones y millones de hombres perecerán de hora en hora, y los que queden con vida envidiarán a los muertos», etc.
    13 de Octubre de 1917: En la última aparición de la Dama de Fátima, y ante 70.000 testigos, se produce la Señal conocida como «La Danza del Sol».

    La torrencial lluvia matinal cesa por completo, las nubes se abren, y se ve un disco plateado que comienza a girar vertiginosamente sobre sí mismo, proyectando en todas direcciones, haces de luces de colores, como una espectacular rueda de fuegos artificiales. Luego se detiene, y repite la operación otras dos veces.

    A continuación, el Disco se precipita velozmente desde el cielo, pasando casi a ras del suelo, provocando el pánico entre la multitud, que cree que el Fin del Mundo ha llegado, y el Sol cae sobre la Tierra.

    La intensa calor emanada por el Disco, seca totalmente las empapadas ropas de los concurrentes, y el lodazal que había hasta pocos momentos antes. Conmocionada, la gente exclama: ¡Milagro, milagro!

    25 de Enero de 1938: Tal como lo predijera la Dama de Fátima, una misteriosa aurora boreal ilumina los cielos durante varias horas. Seis semanas después, Hitler invade Austria, dando inicio a una crisis internacional que desembocará en la Segunda Guerra Mundial.

    Agosto de 1939: Una semana antes de iniciarse la Segunda Guerra Mundial, la noche europea se ilumina intensamente por una luz de tonalidad rojiza.

    1939-45: Durante la Segunda Guerra Mundial, Churchill y Hitler (ahora, convertidos en presidentes de Inglaterra y Alemania, respectivamente) continúan disfrutando la protección de las Inteligencias Tras Bambalinas.

    En una ocasión (durante un bombardeo) en que Churchill iba a entrar a su coche (por el lado derecho, como de costumbre), una voz le dice: «Detente», antes de que llegue hasta la puerta.

    Entonces, Churchill decide entrar por el otro lado. Y así, durante el regreso a su residencia, explota una bomba en el vehículo que levanta totalmente su parte derecha, casi volcándolo. Churchill se salva, ileso.

    Por su parte, Hitler sufre diferentes atentados, de los que se salva «milagrosamente», gracias a sus propias voces.

    1940: Una tarde que Karol Wojtyla (el futuro Papa Juan Pablo II) vuelve del trabajo, es atropellado por un camión alemán. Su cuerpo inerte, aparentemente sin vida, acaba en la cuneta. Pero minutos después, una mujer lo descubre y llama a una ambulancia.

    Ya camino al hospital, la misteriosa mujer deja sus datos personales. Sin embargo, posteriormente, se confirma que aquellas referencias son falsas. Wojtyla cree que la mujer no fue otra que la Virgen, que se apareció para rescatarle.

    1953: Justo 36 horas antes de una prueba nuclear submarina, el físico Robert Oppenheimer tiene un sueño durante el cual le es revelado un «error fatal» en los cálculos.

    En el sueño, Oppenheimer ve lo que ocurrirá de proseguir el experimento tal como está planeado: a una milla de profundidad, el peso del agua frenará la explosión durante una fracción de tiempo, provocando una devastación imprevista… con el posible agrietamiento del Planeta.

    Al despertar, Oppenheimer se dirige urgentemente al presidente Truman para explicarle su error y lo que puede suceder si no se cancela el experimento inmediatamente y se abandona la idea de volver a intentarlo en el futuro por parte de cualquier potencia mundial.

    11 de Octubre de 1962: El Papa Juan XXIII convoca la primera sesión del Concilio Vaticano II, con la idea de renovar la Iglesia Católica para acercarla al pueblo. Según le confiesa a su secretario personal, ha sido inspirado por su Ángel Guardián, con quien se encuentra en contacto.

    13 de Mayo de 1981: El día del 64 Aniversario de la primera aparición de la Virgen de Fátima, mientras el Papa Juan Pablo II se encuentra saludando a las multitudes en la Plaza de San Pedro, en Roma, el terrorista turco Ali Agca (experto tirador) se dispone a dispararle.

    Sin embargo, siente que una misteriosa mano le desvía el punto de mira, y sólo logra herir gravemente a su víctima. Y aunque la mayoría da por muerto al Pontífice, éste salva su vida, y no le tiembla la voz al afirmar que la Virgen de Fátima ha desviado las balas.

    Lo mismo dirá más tarde el propio Ali Agca, desde la prisión donde cumple su pena.


    FUENTES:
  • La Biblia (Versión Reina Valera 1995).
  • «La Historia Desconocida de los Hombres» (Robert Charroux).
  • «Los Dioses del Edén» (William Bramley).
  • «Los Extraterrestres en la Historia» (Jacques Bergier).
  • «¡Defendámonos de los Dioses!» (Salvador Freixedo).
  • «La Granja Humana» (Salvador Freixedo).
  • «Las Grandes Profecías sobre el Futuro de la Humanidad» (A. Voldben).
  • «Fenómenos Paranormales que cambiaron la Historia» (Monográfico Nº 18 de Rev. «Más Allá», Octubre de 1996).
  • Andreas Faber-Kaiser: Compendio de Artículos
  • Antiguos Astronautas (Artículos Varios).
  • Ensayos de Clomro (Página hoy desaparecida).
  • Wikipedia (Artículos Varios)
  • La Tecnología de Gizeh

    Hace 12.000 años, tras el Gran Diluvio, los Anunnaki regresaron, y construyeron las Pirámides y la Esfinge de Gizeh, con una tecnología muy superior a la actual.

    Los Egiptólogos rechazan esta idea, e insisten que los prodigios de Gizeh fueron realizados hace sólo 4.500 años por los primitivos egipcios, con sus primitivas herramientas de cobre... Pero las evidencias que los desautorizan, son simplemente abrumadoras. A continuación, cuatro documentales (de casi una hora de duración cada uno) que tratan el tema.


    El Misterio de las Pirámides y la Esfinge


    El Poder de las Pirámides


    Tecnología Imposible


    Escribamos de nuevo la Historia

    Guerras de Hombres y Dioses

    Por Xentor Xentinel


    SARGÓN (SIGLO 24 AEC)

    Por el año 2371 AEC, en la lejana Mesopotamia, un joven ambicioso tomó el poder. Se le llamó Sharru-Kin, el «Gobernante Justo», pero nuestros libros de texto le llaman Sargón I. Construyó una nueva capital, a la que llamó Agadé, y estableció el reino de Acad.

    La lengua acadia, escrita en forma de cuña (cuneiforme), fue la lengua madre de todas las lenguas semitas, de las cuales todavía están en uso el hebreo y el árabe.

    Sargón, que gobernó durante la mayor parte del Siglo 24 AEC, atribuyó su largo reinado (54 años) al estatus especial que le concedieran los Grandes Dioses, que le hicieron «Supervisor de Ishtar, Sacerdote Ungido de Anu, Gran Pastor Justo de Enlil».

    Según escribió Sargón, fue Enlil el que le dio la región que va desde el Mediterráneo hasta el Golfo Pérsico. Por tanto, Sargón llevaba hasta «las puertas de la Casa de Enlil» a los Reyes cautivos, atados con cuerdas a los collares de perro que les ponían alrededor del cuello.

    En una de sus campañas por los Montes Zagros, Sargón vivenció las mismas hazañas divinas que los combatientes de Troya presenciarían mil años después. Cuando «estaba entrando en el país de Warahshi... intentando proseguir su avance en la oscuridad... Ishtar hizo que la luz brillara sobre él». Así pudo Sargón «atravesar las tinieblas» de la oscuridad mientras dirigía a sus tropas a través de los pasos montañosos del actual Luristán.


    NARAM-SIN (SIGLO 23 AEC)

    La dinastía acadia que comenzara Sargón alcanzó su culminación bajo su nieto Naram-Sin («Aquel al que ama el dios Sin»), quien ascendió al trono el 2291 AEC. Las conquistas de Naram-Sin se debieron a que su dios le había concedido un arma única, el «Arma del Dios», y también a que los otros Dioses le habían dado su consentimiento explícito —o incluso le habían invitado— a entrar en sus regiones.

    La principal incursión de Naram-Sin fue en dirección noroeste, y entre sus conquistas estuvo la de la Ciudad-Estado de Ebla, cuyo archivo de 20.000 Tablillas de Arcilla, ha provocado un enorme interés científico:

    «Aunque desde los tiempos de la separación de la humanidad ningún Rey había llegado a destruir Arman e Ibla, el dios Nergal abrió el sendero para el poderoso Naram-Sin, y le dio Arman e Ibla. También le dio como regalo desde Amanus, la Montaña de los Cedros, hasta el Mar Superior», es decir, el Mediterráneo.

    Del mismo modo que Naram-Sin podía atribuir sus victoriosas campañas al hecho de haber tenido en cuenta las órdenes de sus Dioses, su caída se atribuyó también al hecho de haber ido a guerrear contra el mundo de los Dioses.

    Los expertos han recompuesto, con fragmentos de diferentes versiones, un texto que ha recibido el título de La Leyenda de Naram-Sin.

    Hablando en primera persona, Naram-Sin explica en este relato de aflicciones que sus problemas comenzaron cuando la diosa Ishtar «cambió sus planes» y los Dioses les dieron su bendición a los «siete Reyes, hermanos, gloriosos y nobles. Sus tropas ascendían a 360.000».

    Llegando de lo que ahora es Irán, invadieron las tierras montañosas de Gutium y Elam al este de Mesopotamia, y llegaron a amenazar a la misma Acad. Naram-Sin les preguntó a los Dioses qué debía hacer, y le dijeron que dejara a un lado las armas y que, en vez de ir a combatir, se fuera a dormir con su mujer (pero, por algún motivo profundo, que evitara hacer el amor).

    Pero Naram-Sin, diciendo que iba a confiar en sus propias armas, decidió atacar al enemigo a despecho del Consejo de los Dioses.

    «Con la llegada del primer año, envié a 120.000 hombres, pero ninguno volvió vivo», confesó Naram-Sin en su inscripción. Gran cantidad de tropas fueron aniquiladas durante el segundo y el tercer años, y Acad comenzó a sucumbir ante la muerte y el hambre.

    En el cuarto aniversario de aquella guerra no autorizada, Naram-Sin apeló al gran Enki para que desautorizara a Ishtar y expusiera su caso ante el resto de los Dioses. Éstos le aconsejaron que desistiera en su lucha, y le prometieron que «en los días por venir, Enlil traerá la perdición sobre los Hijos del Mal», y Acad tendrá un respiro.


    LA CATÁSTROFE (SIGLO 21 AEC)

    La prometida era de paz duró alrededor de 3 Siglos, durante los cuales Sumer, la parte más antigua de Mesopotamia, reemergió como centro de la realeza; y los centros urbanos más antiguos del mundo antiguo —Ur, Nippur, Lagash, Isin, Larsa— florecieron de nuevo.

    Sumer fue, bajo los reyes de Ur, el centro de un imperio que abarcaba la totalidad del Oriente Próximo de la antigüedad. Pero en el año 2025 AEC, el país se convirtió en el campo de batalla de lealtades encontradas y de ejércitos oponentes. Y, entonces, aquella gran civilización —la primera civilización conocida del hombre— sucumbió a una catástrofe de proporciones sin precedentes.

    Fue un acontecimiento fatídico que fue recogido en los relatos bíblicos como la destrucción de Sodoma y Gomorra. Fue un acontecimiento cuyo recuerdo pervivió por mucho tiempo, siendo conmemorado y llorado en numerosos poemas, que dan una descripción gráfica del caos y la desolación que cayeron sobre el centro de aquella antigua civilización.

    Fue, según afirman los textos mesopotámicos, una catástrofe que cayó sobre Sumer como resultado de una decisión del Consejo de los Dioses.

    Llevó casi un siglo repoblar el sur de Mesopotamia, y otro siglo más hasta reponerse por completo de la aniquilación divina. Para entonces, el centro del poder mesopotámico se había desplazado hacia el norte, a Babilonia.

    Allí surgiría un nuevo imperio, que se proclamaría a un ambicioso dios, Marduk, como deidad suprema.


    HAMMURABI (SIGLO 18 AEC)

    Hacia el 1800 AEC, Hammurabi, rey que se hiciera famoso por su código legal, ascendió al trono de Babilonia y empezó a extender sus fronteras. Según sus inscripciones, los Dioses no sólo le decían cuándo debía lanzar sus campañas militares, sino que, además, dirigían literalmente sus ejércitos:

    «Mediante el poder de los Grandes Dioses el Rey, amado del dios Marduk, restableció los cimientos de Sumer y Acad. Por mandato de Anu, y con Enlil al frente de su ejército, con los portentosos poderes que los Grandes Dioses le habían dado, no encontró rival en el ejército de Emutbal y su rey Rim-Sin...».

    Para superar a sus enemigos, el dios Marduk le concedió a Hammurabi una «poderosa arma» llamada el «Gran Poder de Marduk»:

    «Con la Poderosa Arma con la cual Marduk proclamaba sus victorias, el héroe [Hammurabi] venció en la batalla a los ejércitos de Eshnuna, Subartu y Gutium... Con el "Gran Poder de Marduk" venció a los ejércitos de Sutium, Turukku, Kamu... Con el Portentoso Poder que Anu y Enlil le habían dado derrotó a todos sus enemigos hasta el país de Subartu».

    Pero no pasó mucho tiempo antes de que Babilonia tuviera que compartir su poder con un nuevo rival en el norte: Asiria, donde no se proclamó a Marduk como dios supremo, sino al dios barbado Assur («El Que Todo lo Ve»).


    EL REINO HITITA (SIGLOS 18-13 AEC)

    El Reino Hitita floreció hacia el 1750 AEC, e inició su declive 500 años más tarde, cuando los Hititas se vieron acosados por los Aqueos, cuyo ataque sobre el extremo occidental de Asia Menor, fue inmortalizado por Homero en La Ilíada.

    Durante los Siglos anteriores a la Guerra de Troya, los hititas extendieron sus dominios hasta alcanzar proporciones imperiales, sosteniendo que lo habían hecho por mandato de su dios supremo Teshub («El de las tormentas»). Al parecer, se trata del que los sumerios conocieron como Ishkur, hijo menor de Enlil.

    Teshub también era conocido como el «Dios de la Tormenta Cuya Fuerza Causa Muertes», y los Reyes Hititas sostenían que, en ocasiones, el mismo dios echaba una mano en la batalla.

    El Rey Murshilis, por ejemplo, escribió que una vez, «El Poderoso Dios de la Tormenta», «mostró su divino poder y lanzó un rayo» al enemigo, propiciando su derrota. Ayudando también a los Hititas en la batalla estaba la diosa Ishtar, también conocida como la «Dama del Campo de Batalla». Ella misma, desde el cielo, «bajaba para aplastar a los países hostiles».

    La influencia de los hititas se extendió por el sur hasta Canaán, pero no llegaron allí como conquistadores, sino como colonos. Trataron a Canaán como zona neutral, sin establecer ninguna pretensión sobre ella, a diferencia de la actitud mantenida por los egipcios.

    (Porque, una y otra vez, los Faraones, sirvientes de Marduk, intentaron extender sus dominios por el norte hasta Canaán y el Líbano).

    Las inscripciones de los hititas sugieren que éstos iban a la guerra sólo cuando los Dioses daban la orden, que al enemigo se le daba la ocasión de rendirse pacíficamente antes del inicio de las hostilidades, y que, una vez ganada la guerra, los hititas se daban por satisfechos con los tributos y la toma de cautivos: las ciudades no eran saqueadas y la población no era masacrada.


    LA BATALLA DE MEGGIDO (SIGLO 15 AEC)

    Pero el año 1470 AEC, el Faraón Tutmosis III derrotó finalmente a una coalición de reyes cananeos en Megiddo, y tuvo el orgullo de decir en sus inscripciones:

    «Después, su majestad fue al norte, saqueando ciudades y asolando poblaciones».

    Acerca de un Rey vencido, el Faraón escribió:

    «Asolé sus ciudades, incendié sus poblaciones, e hice montículos de ellas. Nunca podrán volver a asentarse allí. Capturé a todas sus gentes. Hice prisioneros. Me llevé sus ingentes ganados, así como sus bienes. Le quité todos los recursos vitales. Segué sus cereales y talé todas sus arboledas y sus hermosos árboles. Lo destruí por completo».

    Y todo esto lo hizo, según escribió el faraón, con la aprobación de Amón-Ra (Marduk), su dios.


    EL DIOS DE ISRAEL (SIGLO 15 AEC)

    El dios Amón, a cuyas órdenes de batalla atribuían los egipcios su crueldad, encontró la horma de su zapato en el Dios de Israel.

    El año 1434 AEC, Jehovah (al parecer, otro nombre para Ishkur), golpeó a Egipto con una serie de aflicciones que no sólo buscaban suavizar el corazón de su soberano, sino que también pretendían ser un «castigo contra todos los Dioses de Egipto».

    La milagrosa liberación de los israelitas del cautiverio de Egipto en dirección a la Tierra Prometida se atribuye en el relato del Éxodo a la intervención directa de Jehovah en aquellos trascendentales acontecimientos:

    «Y viajaron desde Sukot y acamparon en Etham, al borde del desierto. Y Jehovah iba delante de ellos, de día en un pilar de nube para dirigirles el camino, y de noche en un pilar de fuego para darles luz».

    Después sobrevino una batalla naval de la cual el Faraón prefirió no dejar inscripciones. Sabemos de ella por el Libro del Éxodo:

    «Y el corazón del Faraón y de sus sirvientes se tornó duro con respecto al pueblo... Y los egipcios salieron en su persecución, y los sorprendieron acampados junto al mar... Y Jehovah hizo retroceder al mar con un fuerte viento del este toda aquella noche, y secó las aguas. Y las aguas se separaron. Y los Hijos de Israel cruzaron por mitad del mar, sobre tierra seca...».

    Al romper el día, cuando los egipcios se dieron cuenta de lo que había ocurrido, el Faraón dio la orden de que los carros siguieran a los israelitas. Pero:

    «Y sucedió que, en la vigilia matutina, Jehovah contempló el campamento de los egipcios desde el pilar de fuego y nube. Y sembró la confusión en el campamento egipcio y aflojó las ruedas de sus carros, haciendo dificultosa su conducción. Y los egipcios dijeron: "Huyamos de los israelitas, pues Jehovah lucha por ellos contra Egipto"».

    Pero el soberano egipcio, en su persecución a los israelitas, ordenó a sus carros que prosiguieran con el ataque. El resultado fue calamitoso para los egipcios:

    «Y las aguas volvieron, y cubrieron a carros y jinetes y a todo el ejército del Faraón que les seguía. No quedó ni uno de ellos... E Israel contempló el gran poder que Jehovah había mostrado sobre los egipcios».


    LA BATALLA DE KADESH (SIGLO 13 AEC)

    El lenguaje bíblico es casi idéntico al utilizado por un Faraón posterior, Ramsés II, para describir la milagrosa aparición de Amón-Ra junto a él en una batalla decisiva sostenida contra los hititas en el 1286 AEC.

    En la batalla, que tuvo lugar en la Fortaleza de Kadesh, en el Líbano, se enfrentaron cuatro divisiones del faraón Ramsés II contra las fuerzas movilizadas por el Rey Hitita Muwatallis desde todas las partes de su imperio.

    Concluyó con la retirada de los egipcios, cortando en seco la embestida de éstos por el norte hacia Siria y Mesopotamia. También agotó los recursos hititas, debilitándoles y dejándoles al descubierto.

    La victoria de los hititas pudo haber sido más decisiva, pues a punto estuvieron de capturar al mismo Faraón. Sólo se han encontrado partes de inscripciones hititas que tratan de esta batalla. Pero Ramsés, a su regreso a Egipto, vio conveniente describir con detalle su milagroso escape.

    En las inscripciones de las paredes del templo, acompañadas por detalladas ilustraciones, Ramsés cuenta que los ejércitos egipcios llegaron a Kadesh y acamparon al sur, preparándose para la batalla. Pero, sorprendentemente, los enemigos hititas no se lanzaron al combate.

    Entonces, Ramsés ordenó a dos de sus divisiones que avanzaran hacia la Fortaleza. Fue entonces cuando aparecieron de la nada los carros hititas, atacando por detrás a las divisiones que avanzaban, y provocando el caos en los campamentos de las otras dos divisiones.

    Cuando, presas del pánico, las tropas egipcias se pusieron en fuga, Ramsés se dio cuenta de pronto de que «Su Majestad estaba totalmente solo con su guardia personal». Y «cuando el Rey miró detrás de sí, vio que estaba bloqueado por 2.500 carros» de los hititas.

    Abandonado por sus oficiales, aurigas e infantería, Ramsés se volvió a su dios, recordándole que se encontraba en aquel aprieto por haber seguido sus órdenes:

    «Y Su Majestad dijo: "¿Y ahora qué, Padre mío Amón? ¿Acaso un padre va a olvidar a su hijo? ¿Acaso he hecho algo sin ti? Todo lo que hice o dejé de hacer, ¿No fue de acuerdo con tus mandatos?"».

    Al recordar al dios egipcio que el enemigo se debía a otros dioses, Ramsés siguió preguntando:

    «¿Qué son estos asiáticos para ti, Oh Amón? Estos desgraciados que no saben nada de ti, Oh Dios».

    Y mientras Ramsés seguía implorando a su dios Amón para que le salvara, pues los poderes del dios eran mayores que los de «millones de soldados de a pie, de cientos de miles de aurigas», sucedió el milagro: ¡El dios apareció en el campo de batalla!

    «Amón me escuchó cuando le llamé. Extendió su mano sobre mí y me regocijé. Se puso detrás de mí y gritó: "¡Adelante! ¡Adelante! ¡Ramsés, amado de Amón, estoy contigo!"».

    Y, siguiendo el mandato de su dios, Ramsés rompió entre las tropas enemigas. Bajo la influencia del dios, los hititas se debilitaron inexplicablemente: «Bajaban los brazos, eran incapaces de disparar sus flechas, ni de levantar sus lanzas».

    Y se decían unos a otros: «No es un mortal el que está entre nosotros: es un poderoso dios. Sus hazañas no son las hazañas de un hombre. Un dios está entre sus miembros».

    Así, sin oposición, matando enemigos a diestra y siniestra, Ramsés se las compuso para escapar.

    Tras la muerte de Muwatallis, Egipto y el Reino Hitita firmaron un tratado de paz, y el Faraón reinante tomó a una princesa hitita para que fuera la esposa principal.

    Era necesaria la paz, porque tanto los hititas como los egipcios sufrían cada vez más los ataques de los «Pueblos del Mar»: invasores de Creta y de otras islas griegas.

    Éstos se habían afianzado en las costas mediterráneas de Canaán hasta convertirse en los Filisteos bíblicos, pero sus ataques sobre el mismo Egipto fueron rechazados por el Faraón Ramsés III, que conmemoró las escenas de la batalla en las paredes del templo.

    Éste atribuyó sus victorias a su estricta adhesión a «los planes del Todo Señorío, mi augusto y divino padre, el Señor de los Dioses». Era a este dios, Amón-Ra, a quien había que atribuir las victorias: pues era «Amón-Ra el que iba detrás de él, destruyéndolos».


    LA GUERRA DE TROYA (SIGLO 12 AEC)

    Una de las guerras sobre las que más se ha fantaseado, cuando «el amor hizo que se botasen un millar de navíos», fue la Guerra de Troya, entre los Aqueos griegos y los Troyanos. La declararon los griegos para obligar a los troyanos a devolver a la hermosa Helena a su esposo legítimo.

    Durante mucho tiempo se creyó que la Guerra de Troya, e incluso la misma Troya, no eran más que mitología. Pero en la actualidad, sabemos que Troya existió realmente, y que estaba emplazada en lo que hoy es el Monte Hissarlik, en el Oeste de Turquía.

    También se acepta que la Guerra de Troya fue una realidad histórica que tuvo lugar hacia el 1200 AEC. Fue entonces, según las fuentes griegas, cuando hombres y Dioses lucharon hombro con hombro.

    Sin embargo, en un relato épico griego, el Kypria, se daba a entender que esta guerra fue premeditada por el gran dios Zeus (al parecer, Utu-Shamash, hijo de Nannar-Sin y nieto de Enlil):

    «Hubo un tiempo en que miles y miles de hombres sobrecargaban el amplio seno de la Tierra. Y por compasión a ellos, Zeus, en su gran sabiduría, decidió aligerar la carga de la Tierra.

    »De modo que provocó la contienda de Ilion (Troya) a tal fin: para, a través de la muerte, provocar un vacío en la raza de los hombres».

    Homero, el rapsoda griego que hizo el relato de los acontecimientos de esta guerra en La Ilíada, culpaba a los Dioses por su capricho al instigar el conflicto y por haberlo vuelto y revuelto hasta hacerle alcanzar tan grandes proporciones.

    Al actuar de forma directa o indirecta, a veces de modo visible y a veces sin ser vistos, los distintos dioses empujaban a los actores principales de este drama humano a su capricho. Y detrás de todo esto estaba Jove (Júpiter/Zeus):

    «Mientras los otros Dioses y los guerreros en el campo dormían profundamente, Jove estaba bien despierto, pues estaba pensando cómo honrar a Aquiles y destruir a mucha gente en los barcos de los aqueos».

    Aún antes de entablarse la batalla, en el 1194 AEC, el dios Apolo comenzó las hostilidades:

    «Se sentó lejos de los barcos con el rostro tan oscuro como la noche, y su arco de plata llevaba la muerte cada vez que disparaba una flecha en medio de ellos [los aqueos]... Durante 9 días enteros disparó sus flechas entre la gente... Y a lo largo de todo el día estaban ardiendo las piras de los muertos».

    Cuando ambos bandos acordaron posponer las hostilidades en el 1184 AEC, con el fin de que sus líderes pudieran decidir la cuestión en un combate singular mano a mano, los Dioses, disgustados, le dijeron a Minerva:

    «Métete entre las huestes de troyanos y aqueos, e ingéniatelas para que los troyanos sean los primeros en romper su juramento y caigan sobre los aqueos».

    Entusiasmada con su misión, Minerva «cruzó el cielo como un meteoro brillante... con una cola ígnea de luz como estela». Más tarde, para que la terrible guerra no se detuviera por la noche, Minerva convirtió la noche en día iluminando el campo de batalla:

    «Levantó el grueso velo de la oscuridad de sus ojos, y gran cantidad de luz cayó sobre ellos, tanto en el lado donde estaban los barcos como en donde rugía el combate. Y los aqueos pudieron ver a Héctor y a todos sus hombres».

    Mientras crecía la violencia en las batallas, arrojando en ocasiones a un héroe contra otro, los Dioses no perdían de vista a otros guerreros destacados, abalanzándose para sacar de un aprieto a un héroe en apuros, o para tener dispuesto un carro sin auriga.

    Pero cuando los Dioses y las Diosas se encontraban en bandos opuestos y empezaban a hacerse daño unos a otros, Zeus detenía el combate y les ordenaba que se mantuvieran aparte de la lucha de los mortales.

    Aunque la tregua no duraba demasiado, pues muchos de los principales combatientes eran hijos de Dioses o Diosas (con parejas humanas). Marte se enfureció enormemente cuando su hijo Ascálafo resultó muerto al ser atravesado por un aqueo. Y le anunció a los otros Inmortales:

    «No me culpéis, oh Dioses que moráis en el cielo, si voy a los barcos de los aqueos y vengo la muerte de mi hijo, aún cuando al final sea alcanzado por el Rayo de Jove y yazga entre sangre y polvo en medio de los cadáveres».

    Homero escribió:

    «Mientras los Dioses se mantenían a distancia de los guerreros mortales, los aqueos predominaban, pues Aquiles, que durante largo tiempo se había negado a pelear, estaba ahora con ellos».

    Pero a la vista de la creciente ira de los Dioses, y de la ayuda que los aqueos estaban teniendo ahora con el semidiós Aquiles, Jove cambió de opinión:

    «"Por mi parte, permaneceré aquí, sentado en el Monte Olimpo, y observaré tranquilamente. Pero vosotros meteos entre troyanos y aqueos, y que cada uno ayude a su bando según su disposición".

    »Así habló Jove, y dio la orden de combatir. Por lo que los Dioses tomaron sus distintos bandos y fueron a la batalla».


    TIGLAT-PILESAR (SIGLO 12 AEC)

    Mientras Babilonia se metía con los países del sur y del este, los asirios extendieron sus dominios hacia el norte y hacia el oeste, hasta «el país del Líbano, a orillas del Gran Mar». Eran países que estaban en los dominios de los dioses Ninurta y Adad (Ishkur-Jehovah), y los Reyes Asirios tomaban buena cuenta de lanzar sus campañas por mandato explícito de estos Grandes Dioses.

    Así, Tiglat-Pilesar I conmemoró sus guerras, en el Siglo 12, con las siguientes palabras:

    «Tiglat-Pilesar, el rey legítimo, Rey del Mundo, Rey de Asiria, Rey de las Cuatro Regiones de la Tierra: El valeroso héroe, guiado por los mandatos dignos de confianza de Assur y Ninurta, los Grandes Dioses, sus Señores, venciendo así a sus enemigos...

    »Por orden de Mi Señor Assur, conquisté por mi mano desde más allá del bajo río Zab hasta el Mar Superior, que está en el oeste. Tres veces marché contra los países Nairi... Hice que 30 Reyes de los países Nairi se postraran a mis pies. Tomé rehenes de ellos, y recibí como tributo suyo caballos dóciles al yugo...

    »Por mandato de Anu y Adad, los Grandes Dioses, mis Señores, fui a las montañas del Líbano, y corté vigas de cedro para los templos de Anu y Adad».

    Al asumir el título de «Rey del Mundo, Rey de las Cuatro Regiones de la Tierra», los Reyes Asirios desafiaban directamente a Babilonia, pues ésta dominaba la antigua región de Sumer y de Acad.

    Para legitimizar su afirmación, los Reyes Asirios tenían que tomar el control de aquellas antiguas ciudades donde los Grandes Dioses tuvieron sus hogares en los días de antaño. Pero el camino hasta esas ciudades estaba bloqueado por Babilonia.


    SALMANASAR III (SIGLO 9 AEC)

    La hazaña la logró Salmanasar III en el Siglo 9 AEC, que dijo en sus inscripciones:

    «Marché contra Acad para vengar... e infligir la derrota... entré en Kutha, Babilonia y Borsippa.

    »Ofrecí sacrificios a los dioses de las ciudades sagradas de Acad. Continué río abajo hasta Caldea, y recibí tributo de todos los Reyes de Caldea...

    »En aquel tiempo, Assur, el Gran Señor... me dio el cetro, el báculo... todo lo que hacía falta para gobernar al pueblo.

    »Yo sólo actuaba bajo los mandatos dignos de crédito que me daba Assur, el Gran Señor, Mi Señor, que me ama».

    En el relato de sus distintas campañas, Salmanasar afirmaba que alcanzó sus victorias gracias a las armas que le proporcionaban los Dioses:

    «Combatí con la Fuerza Poderosa que Assur, Mi Señor, me había dado. Y con las potentes armas que Nergal, mi guía, me había regalado».

    Se dice que el Arma de Assur tenía un «fulgor aterrador». En una guerra con Adini, el enemigo huyó al ver «el aterrador Fulgor de Assur. Esto les sobrecogió».


    SENAQUERIB (SIGLO 7 AEC)

    Tras varios intentos, Babilonia fue saqueada al fin por el Rey Asirio Senaquerib en el 689 AEC. Pero esto sólo pudo ocurrir porque su propio dios, Marduk, se enfureció con su rey y con su pueblo, decretando que «70 años será la medida de su desolación»: exactamente lo mismo que decretara posteriormente el Dios de Israel para Jerusalén.

    Al someter la totalidad de Mesopotamia, Senaquerib pudo asumir al fin el ansiado título de «Rey de Sumer y Acad».

    En sus inscripciones, Senaquerib relató también sus campañas militares a lo largo de la costa del Mediterráneo, que le llevaron a combatir con los egipcios a las puertas de la Península del Sinaí.

    La lista de ciudades conquistadas parece un capítulo del Antiguo Testamento: Sidón, Tiro, Biblos, Akko, Ashdod, Ascalón, ciudades fortificadas que Senaquerib «aplastó» con la ayuda de «el sobrecogedor Fulgor, el Arma de Assur, Mi Señor».



    Los relieves que ilustran sus campañas (como el que representa el asedio de Lakish) muestran a los atacantes utilizando proyectiles con forma de cohete contra sus enemigos.

    En las ciudades conquistadas, Senaquerib mató a sus delegados y patricios, y colgó sus cuerpos en postes que dispuso alrededor de la ciudad. A los ciudadanos normales los consideró prisioneros de guerra.



    En cierto objeto, conocido como el Prisma de Senaquerib, se ha conservado una inscripción histórica en la cual éste hace mención del sometimiento de Judá y de su ataque a Jerusalén.

    La disputa que Senaquerib tuvo con su Rey, Ezequías, fue debida al hecho de que éste tenía prisionero a Padi, rey de la ciudad filistea de Ecrón, «que era leal por su solemne juramento al dios Assur».

    Senaquerib escribió:

    «Al igual que hice con Ezequías de Judá, que no se sometió a mi yugo, puse sitio a 46 de sus ciudades fortificadas y fuertes amurallados, así como a incontables poblaciones de los alrededores [...]. Al mismo Ezequías hice prisionero en Jerusalén, su residencia real. Como a un pájaro en una jaula lo rodeé de terraplenes [...]. Las ciudades que había saqueado las separé de su país y se las entregué a Mitini, Rey de Ashdod; Padi, Rey de Ecrón; y Silibel, Rey de Gaza. Reduciendo así su reino».

    El sitio de Jerusalén ofrece varios detalles significativos. No hubo un motivo directo, sino indirecto: que estuviera retenido allí contra su voluntad el leal Rey de Ecrón.

    El «sobrecogedor Fulgor, el Arma de Assur», que empleó para «aplastar las ciudades fortificadas» de Fenicia y Filistea, no se utilizó contra Jerusalén. Y el habitual final de las inscripciones —«Luché con ellos y les infligí la derrota»— no aparece en el caso de Jerusalén. Senaquerib se limitó a reducir el tamaño de Judea, entregando las regiones periféricas a los Reyes vecinos.

    Además, la habitual afirmación de que un país o una ciudad fueron atacados siguiendo las «órdenes dignas de crédito» del dios Assur, también están ausentes en el caso de Jerusalén. Y uno se pregunta si esto querrá decir que el ataque a la ciudad fue un ataque no autorizado, un capricho de Senaquerib, que no el deseo de un dios.

    Esta intrigante posibilidad se convierte en una convincente probabilidad cuando leemos la otra parte de la historia, la que nos llega a través del Antiguo Testamento.

    Mientras Senaquerib pasaba por alto su fracaso en conquistar Jerusalén, el relato que aparece en el Segundo Libro de Reyes (Capítulos 18 y 19), nos ofrece la historia al completo.

    Por la crónica bíblica nos enteramos de que «en el 14º año del Rey Ezequías, Senaquerib, Rey de Asiria, cayó sobre todas las ciudades amuralladas de Judá y las conquistó». Entonces, envió a dos de sus generales con un gran ejército hacia Jerusalén, la capital.

    Pero, en vez de asaltar la ciudad, el general asirio Rab-Shakeh entabló un intercambio verbal con los dirigentes de la ciudad, una conversación que insistió en mantener en hebreo, para que toda la población pudiera entenderles.

    ¿Qué es lo que tenía que decir que el populacho tuviera que saber? El texto bíblico lo deja claro: ¡Las conversaciones tenían que ver con la cuestión de si la invasión asiria de Judea estaba autorizada por el Señor Jehovah o no!

    «Y Rab-Shakeh les dijo: "Decidle a Ezequías: Así dice el Gran Rey, el Rey de Asiria: ¿Qué confianza es ésa en la que te fías? Si me decís: 'Nosotros confiamos en Yahveh, nuestro Dios' [...]. Entonces, ¿Es que he venido contra este lugar para destruirlo sin Jehovah? Jehovah me dijo: "¡Sube contra esa tierra y destruyela!"».

    Cuanto más rogaban los ministros del Rey Ezequías, de pie ante las murallas de la ciudad, que Rab-Shakeh dejara de decir esas falsedades en hebreo, y que las expresara en arameo, que por entonces era el idioma de la diplomacia, más se acercaba Rab-Shakeh a las murallas para gritar sus palabras en hebreo, con el fin de que todos pudieran oírlo.

    No tardó en emplear un lenguaje más duro con los emisarios de Ezequías, para acabar degradando al mismo Rey. Y al final, exaltado por su propia oratoria, Rab-Shakeh abandonó el reclamo de tener el permiso de Jehovah para atacar Jerusalén, y se puso a subestimar al mismísimo Dios.

    Cuando a Ezequías se le relató la blasfemia, «desgarró sus vestidos y se cubrió de sayal, y se fue a la Casa de Jehovah [...]. Y envió recado al Profeta Isaías, diciendo:

    «—Éste es un día de angustia, reprobación y blasfemia [...]. Que Jehovah, tu Señor, escuche todo lo que ha dicho Rab-Shakeh, al cual su señor, el Rey de Asiria, ha enviado para menospreciar al Dios Vivo.

    »Y el Señor Jehovah respondió a través del profeta Isaías:

    »—En lo relativo al Rey de Asiria [...] por donde vino, volverá. Y en esta ciudad no entrará [...] pues yo la defenderé para salvarla.

    »Y sucedió aquella noche, que el Ángel de Jehovah salió e hirió en el campamento de los asirios a 185.000 hombres. Y, he aquí, que al amanecer no había más que cadáveres. Y así, Senaquerib, el Rey de Asiria, partió, y regresando se quedó en Nínive».

    Según el Antiguo Testamento, después de que Senaquerib volviera a Nínive, «sucedió que, mientras estaba postrado en el templo de su dios, Nisrok, Adrammélek y Saréser, sus hijos, le mataron a espada, y escaparon al país de Ararat. Y Asaradón, su hijo, reinó en su lugar».

    Las crónicas asirias confirman el aserto bíblico. Ciertamente, Senaquerib fue asesinado, y su hijo pequeño Asaradón subió al trono después que él.



    En una inscripción de Asaradón conocida como el Prisma B, se describen los acontecimientos con mayor detalle. Por mandato de los Grandes Dioses, Senaquerib había proclamado públicamente a su hijo pequeño como sucesor:

    «Él convocó al pueblo de Asiria, jóvenes y viejos, e hizo que mis hermanos, los descendientes varones de mi padre, prestaran juramento solemne en presencia de los Dioses de Asiria [...] con el fin de asegurar mi sucesión».

    Más tarde, los hermanos romperían su juramento al matar a Senaquerib e intentar matar a Asaradón, pero los Dioses lo alejaron de ellos «y me llevaron a un lugar oculto [...] preservándome para la Realeza».

    Después de un período de confusión, Asaradón recibió «un mandato digno de crédito de los Dioses: "¡Ve, no te demores! ¡Marcharemos contigo!"».

    La deidad que fue delegada para acompañar a Asaradón fue Ishtar. Cuando las fuerzas de sus hermanos salieron de Nínive para repeler su ataque a la capital, «Ishtar, la Dama de la Batalla, que deseaba que fuera su Sumo Sacerdote, permaneció a mi lado. Ella rompió los arcos de ellos, y dispersó su orden de batalla».

    Una vez desorganizadas las tropas ninivitas, Ishtar se dirigió a ellos en nombre de Asaradón. Asaradón escribió:

    «Ante su egregia orden, se pasaron en masa a mi bando y se reagruparon detrás de mí, y me reconocieron como su Rey».

    Tanto Asaradón como su hijo y sucesor Assurbanipal intentaron invadir Egipto, y ambos emplearon Armas de Fulgor en las batallas. Assurbanipal escribió: «El aterrador Fulgor de Assur, cegó al Faraón de manera que se volvió loco».

    Otras inscripciones de Assurbanipal sugieren que su arma, que emitía un intenso y cegador resplandor, la llevaban los Dioses como parte de su tocado. En una ocasión, un enemigo «quedó ciego por el resplandor de la cabeza del dios». En otra, «Ishtar, que mora en Arbela, vestida con Fuego Divino y luciendo el Tocado Radiante, hizo llover llamas sobre Arabia».


    ASIRIA (SIGLO 7 AEC)

    Cuando Asiria alcanzó la supremacía, habiendo extendido sus dominios incluso hasta el Bajo Egipto, sus reyes, en palabras de Jehovah al Profeta Isaías, olvidaron que no eran más que un instrumento de Jehovah:

    «¡Oh Asiria, el azote de mi ira! Mi cólera es la vara en sus manos. Contra las naciones impías los envío, y les hago cargar sobre todo aquel pueblo que me enoja».

    Pero los Reyes Asirios iban más allá del mero castigo: «Más bien está en su corazón aniquilar y borrar no pocas naciones».

    Y esto iba más allá de lo que pretendía Jehovah. Por tanto, él anunció: «Pediré cuentas al Rey de Asiria. Pediré cuentas de los frutos de la creciente soberbia de su corazón».

    Las profecías bíblicas que predecían la caída de Asiría se hicieron realidad cuando los rebeldes babilonios del sur reunieron a los invasores del norte y del este para hacer caer Assur, la capital religiosa, en el 614 AEC, y Nínive, la capital real, que fue conquistada y saqueada dos años más tarde. Y la gran Asiria desapareció.

    Los Reyes vasallos de Egipto y Babilonia tomaron la desintegración del Imperio Asirio como una oportunidad para intentar restaurar sus propias hegemonías. Los países que había entre ellos se convirtieron, una vez más, en el ansiado premio, y los egipcios, bajo el Faraón Nekó, fueron más rápidos en la invasión de estos territorios.

    En Babilonia, Nabucodonosor II —tal como se informa en sus inscripciones— recibió la orden del Marduk para que marchara con su ejército hacia el Oeste. La expedición se hizo posible gracias a que «otro dios», el que tenía la soberanía original de la región, ya «no deseaba el país de los cedros», y ahora «un enemigo extranjero lo dominaba y lo esquilmaba».


    LOS ANUNCIOS DE JEREMÍAS (SIGLO 6 AEC)

    En Jerusalén, los mandatos del Señor Jehovah a través de su Profeta Jeremías estaban del lado de Babilonia, pues Jehovah —que llamaba a Nabucodonosor «mi siervo»— había decidido hacer del Rey babilónico el instrumento de Su ira contra los Dioses de Egipto:

    «Así dice Jehovah, Señor de los Ejércitos, el Dios de Israel: "He aquí que yo mando en busca de Nabucodonosor, mi siervo [...]. Y él herirá la tierra de Egipto, y dará muerte [...], y cautiverio [...], y espada [...]. Y prenderé fuego en la casa de los Dioses de Egipto, y él los incendiará [...]. Y romperá los obeliscos de Heliópolis, la que está en la tierra de Egipto. Y las casas de los Dioses de Egipto abrasará con fuego"».

    En el transcurso de esta campaña, el Jehovah anunció que también Jerusalén sería castigada por culpa de los pecados de su pueblo, por haberse dedicado al culto de la «Reina del Cielo» y de los Dioses de Egipto:

    «Mi ira y mi furia se derramarán sobre este lugar [...] y arderá y no se apagará [...]. Sobre la ciudad en la que mi nombre se ha pronunciado vendrá la perdición».

    Y así fue que en el año 586 AEC, «Nabuzaradán, capitán de la guardia del Rey de Babilonia, entró en Jerusalén. E incendió la Casa de Jehovah, y la Casa del Rey, y todas las casas de Jerusalén [...]. y el ejército de los caldeos echó abajo las murallas que rodeaban Jerusalén».

    Sin embargo, Jehovah prometió que esta desolación se prolongaría sólo durante 70 años.


    CIRO (SIGLO 6 AEC)

    El Rey que tuvo que cumplir esta promesa y permitir la reconstrucción del Templo de Jerusalén fue Ciro. Se cree que sus antepasados, que hablaban una lengua indoeuropea, habían emigrado hacia el sur desde la región del Mar Caspio hasta la provincia de Anzán, en la costa oriental del Golfo Pérsico.

    Allí, Hakham-Anish («Hombre Sabio»), el líder de los emigrantes, inició una dinastía a la que hemos dado en llamar Dinastía de los Aqueménidas. Sus descendientes —Ciro, Darío, Jerjes— hicieron historia como soberanos de lo que fue el Imperio Persa.

    Cuando Ciro ascendió al trono de Anzán en el 549 AEC, su país era una distante provincia de Elam y Media. En Babilonia, por entonces centro del poder, el trono estaba ocupado por Nabunaid, que se convirtió en Rey en circunstancias poco normales: no por la habitual elección del dios Marduk, sino como resultado de un peculiar pacto entre una Suma Sacerdotisa (la madre de Nabunaid) y el dios Sin.

    En una tablilla parcialmente dañada se recoge la acusación de la que acabaría siendo objeto Nabunaid: «Puso una estatua herética sobre una base [...] pronunció su nombre 'el dios Sin' [...]. En el momento oportuno de la Festividad de Año Nuevo, aconsejó que no hubiera celebraciones [...]. Confundió los ritos y trastocó las ordenanzas».

    Mientras Ciro estaba ocupado peleando contra los griegos de Asia Menor, Marduk, que quería recuperar su posición como dios nacional de Babilonia, «buscó y rebuscó por muchos países, intentando encontrar a un soberano justo y dispuesto a ser dirigido. Y pronunció el nombre de Ciro, Rey de Anzán, y dijo su nombre para que fuera el soberano de todas las tierras».

    Después de que las primeras acciones de Ciro demostraran ser acordes con los deseos del dios, Marduk «le ordenó que marchara contra su propia ciudad, Babilonia. Hizo que saliera al camino de Babilonia, yendo a su lado como un amigo de verdad».

    Así, literalmente acompañado por el dios, Ciro pudo tomar Babilonia sin derramamiento de sangre. El 20 de Marzo del 538 AEC, Ciro «sostuvo las manos de Bel [Señor] Marduk» en el recinto sagrado de Babilonia. El día de Año Nuevo, su hijo, Cambises, ofició la restaurada festividad en honor a Marduk.

    Ciro dejó a sus sucesores un imperio que abarcaba en uno solo a todos los primitivos imperios y reinos de la región. Sumer, Acad, Babilonia y Asiria en Mesopotamia; Elam y Media en el este; las tierras del norte; las tierras hititas y griegas en Asia Menor; Fenicia, Canaán y Filistea; todos se encontraban ahora bajo la soberanía de un Rey y de un dios supremo, Ahura-Mazda, Dios de la Verdad y la Luz.

    En la antigua Persia, se le representaba como a un dios barbado que cruzaba los cielos dentro de un Disco Alado, muy parecido al modo en que los asirios habían representado a su dios supremo, Assur.


    CAMBISES (SIGLO 6 AEC)

    Cuando murió Ciro, en el 529 AEC, la única tierra que seguía siendo independiente con sus Dioses independientes era Egipto. Cuatro años después, su hijo y sucesor, Cambises, llevó a sus tropas a lo largo de la costa mediterránea de la Península del Sinaí y derrotó a los egipcios en Pelusium. Pocos meses después entraba en Menfis, la capital real de Egipto, y se proclamaba Faraón.

    A pesar de su victoria, Cambises se cuidó mucho de emplear en las inscripciones egipcias la habitual fórmula de apertura: «el Gran Dios, Ahura-Mazda, me eligió». Reconocía así que Egipto no entraba dentro de los dominios de su dios.

    Como deferencia a los dioses independientes de Egipto, Cambises se postró ante sus estatuas, aceptando su dominio. A cambio, los sacerdotes egipcios legitimizaron su soberanía sobre Egipto, concediéndole el título de «Descendiente de Ra».

    El mundo antiguo se hallaba ahora unido bajo un único rey, elegido por el «Gran Dios de la Verdad y la Luz» y aceptado por los dioses de Egipto. Ni dioses ni hombres tendrían ahora motivos para guerrear entre sí. ¡Paz en la Tierra!


    LOS GRIEGOS (SIGLOS 5-4 AEC)

    Pero la paz fracasó al final. Al otro lado del Mediterráneo, los griegos iban creciendo en riquezas, poder y ambición, y cada vez se daban más conflictos, tanto locales como internacionales, en Asia Menor, el Mar Egeo y el Mediterráneo oriental.

    En el 490 AEC, Dario I intentó invadir Grecia y fue derrotado en Maratón. Nueve años después, Jerjes I fue derrotado en Salamina. Siglo y medio más tarde, Alejandro de Macedonia cruzaba desde Europa para lanzar una campaña de conquista que vería correr la sangre de hombres de todas las tierras de la antigüedad hasta la India.

    ¿Acaso llevaba a cabo un «mandato digno de crédito» de los Dioses? Nada de eso. Creyendo una leyenda según la cual su padre había sido Amón-Ra, Alejandro conquistó Egipto para escuchar el Oráculo del dios que le confirmara sus orígenes semidivinos.

    Pero el Oráculo también le predijo su temprana muerte, y los viajes y conquistas de Alejandro vinieron motivados, a partir de este momento, por su búsqueda de las Aguas de la Vida, de las cuales anhelaba beber para eludir su destino.

    A pesar de tanta carnicería, murió joven y en la flor de la vida. Y, desde entonces —aparentemente—, las Guerras de los Hombres han sido sólo las guerras de los hombres...


    FUENTES PRINCIPALES:
  • «La Guerra de los Dioses y los Hombres» (Zecharia Sitchin).
  • «El Código Cósmico» (Zecharia Sitchin).